martes, octubre 28, 2014

El hombre que ríe. Retrospectiva del Guasón



Víctor Hugo

La erudita y rica prosa de Víctor Hugo me derivó en una interminable cantidad de referencias que  retrasaron mi lectura del por demás extenso libro El hombre que ríe.  Este fue un libro escrito por Víctor Hugo durante su exilio en la isla de Guernsey, donde también escribió Los miserables y Los trabajadores del mar, esta última en homenaje a la gente de la isla.

El hombre que ríe cuenta la historia de Gwynplaine, un niño abandonado en una isla por los "compraniños", quienes le desfiguraron el rostro mediante la operación de la Buca fissa, dejándole una sonrisa que no podía borrar, una herida que era una mueca que trataba de ocultar esforzándose dolorosamente por controlar los maltrechos músculos de su rostro, haciéndole ver temible.

La historia de Gwynplaine cambia cuando encuentra a la bebé Dea, desfalleciendo en la nieve junto al cadáver de su madre.  Gwynplaine la rescata y a su vez es luego rescatado junto a Dea por Ursus, un misántropo vagabundo que se hace llamar a si mismo filósofo, y quien descubre que Dea ha quedado ciega por el contacto de sus ojos con la nieve.  Ursus (oso en latín) tiene un lobo que le acompaña a quien llama Homo, probablemente haciendo alusión a la alocución latina Homo Hominis Lupus (El hombre es el lobo del hombre), popularizada por Hobbes en el Leviatán.

En la segunda parte del libro la historia de Gwynplaine cambia cuando es reconocido como Lord Fernando Clancharlie, quien fuera vendido a los "compraniños" a los dos años por orden del Rey.  Entonces toma posesión de su palacio y de su puesto en la cámara de los lores, donde pronuncia un encendido discurso contra la nobleza por su vanidad y su falta de sensibilidad con el pueblo.  No obstante su fuerza, Gwynplaine, quien no estaba acostumbrado a los rigores de la nobleza y la presión política de su investidura, termina por huir en busca de Ursus y Dea.  Entonces, luego de un largo viaje en el que lo acompaña el lobo Homo, encuentra a Ursus y a su amada Dea a bordo de un buque.  Al más puro estilo shakespereano, Dea, moribunda, logra sostener el aliento hasta que escucha y reconoce a Gwynplaine, pero ya muy débil, muere.  Gwynplaine, presa del dolor, se lanza por la borda para desaparecer para siempre en el mar.

Víctor Hugo, producto de la escasa recepción que tuviera El hombre que ríe, dijo "he querido crear una epopeya. He querido forzar al lector a pensar en cada línea. De aquí una especie de cólera del público contra mí".  El libro es un extraordinario drama sobre el alma humana y es también una historia sobre la monarquía inglesa del siglo XVII y principios del siglo XVIII.  Como personaje Gwynplaine es producto de la visión romántica de la belleza a pesar de la apariencia y su sonrisa es una especie de venganza contra el rostro de quien terminaría siendo un Lord.

 
Conrad Veidt y la película

Conrad Veidt

Conrad Veidt fue uno de los grandes actores alemanes de la primera mitad del siglo XX.  Casado en terceras nupcias con una judía, se marcha a Inglaterra luego del ascenso de Hitler y a finales de los años treinta se hace ciudadado británico.  Durante los años 40 se mudó definitivamente a Hollywood y en esos años terminó donando buena parte de su fortuna para la guerra contra los nazis.

Como actor en Alemania protagonizó el clásico del cine mudo El Gabinete del Dr. Caligari dirigida por Robert Wiene, de 1920. Ya en Hollywood participó en películas como El ladrón de Bagdad y Casablanca, incluso fue considerado para el papel de Drácula en la película dirigida por Todd Browninig y que fuera protagonizada finalmente por Bela Lugosi.

El hombre que ríe (1928) es considerada como una de las grandes películas del cine mudo.  Dirigida por el expresionista alemán Paul Leni, fue producida por Universal pictures y filmada en los Estados Unidos.  Excelentemente adptada de la novela de Víctor Hugo, fue encargada al productor de origen alemán Carl Laemmle, quien ya había producido El jorobado de Notre Dame(1923) y El fantasma de la opera (1925). 

La excelente actuación de Veidt, en el papel de Gwynplaine, es uno de los más destacables elementos de esta cinta, junto a la expresionista puesta en escena de Leni, que hace que la película sea catalogada en ocasiones dentro del género de terror, a pesar de ser un melodrama.

Luego de la película de Leni, se han hecho otras dos versiones de esta historia, la primera en Italia en 1966, titulada L'Uomo che Ride, ambientada en los tiempos de los Borgia, del director de spaghetti westerns Sergio Corbucci -que aún no he podido ver-; y la bastante recomendable L'homme qui rit, del 2012, dirigida por Jean-Pierre Améris, con Gérard Depardieu en el papel de Ursus.


El Guasón y la violencia de nuestro tiempo





El escritor Jerry Robinson concibió inicialmente el personaje del Guasón, más parecido a un arlequín (lo que terminaría siendo luego Harley Quinn). Pero el guionista Bill Finger sugirió la imagen del Gwynplaine de Conrad Veidt  para inspirar el personaje.  Así, Bob Kane terminó por darle forma al archienemigo de Batman

Aunque Gywnplaine no era un personaje violento, sino más bien producto de la violencia de su tiempo, El guasón encarna la violencia, es un personaje que solo sigue sus instintos asesinos.  Degradado a nivel de bufón por la censura (recordemos el guasón de la serie de los 60 interpretado por César Romero), no fue sino hasta los años 70 que volvió a convertirse en el asesino despiadado y sin motivos, tal cual fuera ideado inicialmente por los guionistas.

El guasón es el villano fundamental, es un villano distinto de muchos otros porque es terreno, no viene del espacio exterior, ni tiene superpoderes, es solo la expresión de la violencia de la sociedad.  Le dice a Batman que quiere sacar lo mejor de él y por eso mata a sus amigos y familia, así justifica al Batman, lo convalida.
 
Bruce Wayne es un niño traumatizado por ser testigo presencial de la muerte de sus padres, y quien se convierte en un adulto que vagamente conserva vínculos con la realidad.  Por eso el Guasón es su perfecto villano, un personaje que juega con la psiquis del héroe y lo desequilibra.


El Guasón probablemente sea todo lo que Batman hubiese sido de haber tomado el mal camino, y es quien da rienda suelta a toda esa maldad que subyace en el fondo del alma humana.  Mientras el pingüino es una burla al estatus social de Bruce Wayne, Gatúbela reta los instintos sexuales de Batman y El Acertijo su intelecto, El Guasón es simplemente su alter ego, quien causa el terror en la gente normal, el mismo terror que Batman causa en los villanos. 

Como personaje el Guasón no tiene un origen definido y hay distintas versiones que explican su "sonrisa de Glasgow", pero lo que si comparten todas sus formas son su torcida mente y su propensión al crimen.   Ha sido seleccionado por la revista Empire como el octavo mejor personaje del comic de todos los tiempos y como el quinto de los doscientos mejores personajes por la revista Wizard. Y quién sabe, pero se me ocurre que a Víctor Hugo pudo haberle gustado esta post moderna versión de su Gwynplaine.



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