sábado, junio 29, 2013

¡Manteca!



La extraordinaria Chico & Rita de Fernando Trueba, que seguramente merece no uno, sino varios posts, dio origen a esta breve historia de uno de los padres del jazz latino.  Basada, según algunos, en la vida del desaparecido Bebo Valdés, es una historia en la que la música es el aderezo de una historia de amor que no es para nada empalagosa.  En la película y en la Nueva York de los bares de los cuarenta, cuando recién nacía el Bebop, encontramos referencias musicales inevitables como Charlie Parker, Thelonious Monk, Dizzie Gillespie, Mario Bauzá, Rita Montaner -protagonista de la película-, Félix Chapotín y Chano Pozo, quien es la verdadera razón de este post.

Luciano Pozo González fue un cubano sin estudios musicales formales, pero con una facilidad innata para la composición.  Hermano del trompetista Félix Chapotín, su dominio de los tambores y la conga lo aprendió en su Cuba natal tocando ritmos Yoruba.  Pero la notoriedad y su determinante influencia sobre el jazz, los alcanzó al llegar a los Estados Unidos en los años cuarenta.

Chano llegó a la unión americana en 1942 y comenzó su carrera musical con La Orquesta de Machito, donde su amigo Mario Bauzá, cuñado de Machito, era el director musical.  Y fue también Bauzá quien logró lo que finalmente representaría el salto al estrellato de Pozo, su encuentro con Dizzie Gillespie.

En 1947, luego de dar tumbos por varias orquestas -Chano era un personaje inquieto y enérgico-, finalmente logra unirse a una Big Band que preparaba Gillespie para una presentación en el Carneggie Hall, donde sonó por primera vez Manteca, que junto a Cubana Be, Cubana Bop representaron un punto de inflexión en el jazz, dando a conocer lo que llamaron para entonces como CuBop y que ahora le damos por nombre Jazz latino o Latin Jazz.

Pero la muerte le llegó temprano a Luciano y la relación  musical entre Gillespie y Chano solo duró alrededor de año y medio.  Aún así quedaron temas como Caliente, Guarichi Guaro, Tin Tin Deo, Groovin' High y muchos otros, que marcaron definitivamente un cambio en la perfecta armonía del jazz al incorporar ritmos latinos.

Chico & Rita cierra este post, con la historia que Trueba nos cuenta acerca de la muerte de Chano: Cabito, un vendedor de quiniela y marihuana, le dio tres tiros a Chano en la entrada de un bar de Harlem, luego de que éste último le reclamara su dinero de vuelta por un porro de mala calidad. 

viernes, junio 21, 2013

¿Y si vivimos todos juntos? (2011)



Formar una comuna fue la idea de los esposos de Jane Fonda y Geraldine Chaplin, para evitar la residencia de ancianos y la terrible realidad de vivir solos y distantes de sus hijos. Así, este grupo de cinco amigos de toda la vida, deciden que la casa de Jean será el sitio donde instalarán esta singular mancomunidad.

Et si on vivait tous ensemble?, es el título original de esta comedia francesa que narra las aventuras, que casi una odisea, de un grupo de ancianos que deciden vivir juntos para acompañar sus soledades y no sentirse desvalidos.  Pero vivir juntos no resulta tan fácil como creyeron, y así el día a día les va revelando los pequeños y oscuros secretos de los otros. 

Es una película divertida y dramática a ratos para quienes observamos desde la distancia la realidad de la población anciana que el director y guionista Stéphane Robelin nos muestra sin mayores pretensiones.  Verán además a Jane Fonda, bella aún, haciendo un excelente papel en su segundo personaje hablado completamente en francés desde 1972.  Una opción a considerar para esos días en los que queremos disfrutar de buen, pero no sesudo, cine.

viernes, junio 14, 2013

Caminata y lluvia

perro mojado


Se acercó de pronto, presuroso, como preguntándome dónde me había metido, yo lo miré con recelo y casi me detuve, pero me tranquilizó ver su cola abajo y su actitud relajada.  Él simplemente me olió un poco y seguidamente se acopló a mi paso, me miraba y casi parecía sonreir.  Yo le agradecí la compañía en este día en el que el complejo deportivo, a causa de la lluvia, lucía prácticamente desolado.  Yo caminaba apresurando el paso, contando, un, dos, tres, un, dos, tres, porque ya el Endomondo me había advertido de mi lentitud, que yo le achacaba al camino mojado; él pasitrotaba y se adelantaba un poco, pero apenas se alejaba unos metros inmediatamente se detenía a esperarme.

Miraba sus pintas, que eran ocre, blancas y negras, parecidas a las de los beagle, solo que mi nuevo amigo era un poco más peludo y de mediana estatura, un mezclado, un yuso, como les decimos por estos lados.  Pasaron quinientos metros y yo contaba, un, dos, tres, un, dos, tres tratando de mantener el ritmo mientras imaginaba a Apestoso, porque se me dio llamarlo así y porque olía a perro mojado, desde su nacimiento, compartiendo su vida conmigo, como una forma de nostalgia adelantada por la mascota que nunca he tenido.

A los seiscientos metros le propuse un juego, él se había adelantado y yo tomé la parte superior de la grada, lo que hacía que nos separásemos por un muro, él olfateó el aire y levantó su cabeza para mirarme como entendiendo el juego y ajustando su ritmo al mio desde donde estaba.  Al terminar la grada, Apestoso se había adelantado un poco y se había detenido a esperarme, y a hurgar con su hocico en los arbustos como buscando tal vez algo de comer, entonces apareció de pronto un solitario trotador a quien el perro mojado inmediatamente olió y decidió seguir, mientras yo los veia desaparecer en la siguiente curva.  Tal vez se cansó de mi torpe ritmo o entendió que nuestra compañía solo duraría una parte del camino, no estoy seguro.  Había pasado un kilómetro.

Y esa fue mi vuelta más lenta.

jueves, junio 06, 2013

La rima del anciano marinero: un tema en cuatro tiempos



  1. En el año 1985 recuerdo haber comprado mi LP de Powerslave, la más reciente producción de Iron Maiden para entonces.  Disfruté mucho los temas Aces high, Two minutes to midnight, Powerslave y The rime of the ancient mariner, que esta última aún cuando extensa, me llamaba la atención por la letra y los movimientos.  Algún tiempo después, en octubre de 1985 para ser preciso, la banda editó el ahora mítico Live after death, donde hicieron versiones en vivo de todos sus grandes temas a la fecha, grabados en diferentes conciertos. Todavía recuerdo el grito de Bruce Dickinson animando al público: ¡Scream for me Long Beach!.  Fue un disco impresionante por la calidad y la fuerza de las interpretaciones, además del hecho de que la mayoría de los temas sonaban un poco más rápido que los originales, por lo que desde entonces ha sido mi favorito de la banda y creo que uno de los mejores álbumes que han producido hasta ahora.  Y la excelente versión de La rima del anciano marinero no fue la excepción.
  2. En el año 1994, si no me equivoco, me hice con una copia del libro Poetas románticos ingleses, incluido en la serie Historia de la literatura de la editorial RBA editores.  Era un bonito libro de tapa dura con poemas de William Wordsworth, Samuel Taylor Coleridge, Lord Byron, Percy Bysshe Shelley y John Keats, traducidos por José María Valverde y Leopoldo Panero.  En esa edición me topé, como una revelación, con el extenso poema La rima del anciano marinero de Coleridge.  La asociación fue automática pero la duda de si había inspirado el tema de Iron Maiden, persistió por años.
  3. Muchas lunas después, cuando ya estaba seguro de que el rock no tiene la culpa como cantó Miguel Ríos y de que los rockeros no van al infierno, me topé con el excelente documental Metal: A Headbanger's Journey, dirigido por el antropólogo y rockero (headbanger) canadiense Sam Dunn.  El extraordinario trabajo de Dunn nos revela muchas de las facetas personales de los grandes personajes de la historia del metal, y nos da un extenso paseo a través de distintos sub-géneros metaleros.  No fue sino hasta entonces que despejé las dudas, cuando en una de las entrevistas a Dickinson, éste habló de sus estudios universitarios de historia y economía, lo que obviamente explicaba los recuerrentes temas épicos de muchas de sus composiciones y la conexión con Coleridge.
  4. En el 2009 tuve la suerte de asistir al concierto de la banda en Caracas y pude disfrutar de La rima del anciano marinero en vivo, mientras hablaba y le explicaba a Daniel sobre Coleridge y el poema que dio origen a la canción.

domingo, junio 02, 2013

Por qué no me gusta la autoayuda

Hollywood africans.  Basquiat


Para iniciar quiero aclarar que de verdad nada tengo en contra de personas y autores que con su buena voluntad pretenden promover un cambio en otros, solo que pienso que nadie cambia porque otro quiera.  Sin embargo, me parece que el asunto va más allá.

Me gustan los textos de grandes pensadores, precisamente por el hecho de que esos textos son productos de su pensamiento, son conclusiones a las que llegan producto de un proceso.  Los filósofos y pensadores reflexionan, meditan y eso genera textos, frases y citas, y creo que es muy poco probable que ocurra al revés.

De cualquier manera lo importante es el tiempo que invierten en la meditación en torno a un tema, hay un trabajo, un esfuerzo asociado que puede durar años incluso.  Es por eso que desconfío de las "reflexiones" que nos llegan a través de cadenas de correo, mensajes o de ciertos libros, y que escasamente producen siquiera alguna meditación más allá de cinco breves minutos.

La autoayuda tal vez sea posible, solo que la forma como tanto insisten en "vendérnosla", quizás no sea la apropiada, por el contrario, me parece un evidente esfuerzo por mantenernos pegados a frases y citas que pretenden darnos satisfacción y paz instantáneas,  cuando lo que deberíamos hacer es iniciar el largo proceso de conocernos a nosotros mismos y por sobre todas las cosas, aceptarnos.

Así que después todo a lo mejor no es culpa de esta llamada "autoayuda", tal vez seamos nosotros los irreflexivos e inconstantes.  No lo se.