viernes, mayo 03, 2013

Mundo nuevo





Y si nos dejamos de tolerancias y construimos de una buena vez un muro, de adoquines o de hierro tal vez. Podríamos llamarle cortina si prefieren.  

Comenzaríamos a separar por la diferencia más agobiante, pero eso sí, para no ser excluyentes, dejaríamos una pequeña franja para que puedan tener su espacio los que no quieran estar en ningún lado.  Ellos de seguro tendrán sus diferencias y dividirán también su franja.  Así, continuaríamos levantando muros por cada diferencia dentro de las diferencias, en nuestras casas, nuestras habitaciones, nuestras salas de baño y hasta en nuestros carros, recordando siempre dejar la necesaria franja.  De esta manera todos dispondríamos de un lugar, únicamente nuestro, donde no seríamos expuestos a la terrible necesidad de lidiar con los distintos.

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