domingo, enero 13, 2013

Argo, Cloud Atlas y del cine de por estos días

Hoy aprovecho los comentarios sobre Argo y Cloud Atlas, para revivir un antiguo post que había quedado a medio escribir.

Argo(2012) fue una excelente sorpresa para mi, dirigida y protagonizada por Ben Affleck merece un reconocimiento por la cuidadosa dirección y el valor de poner en pantalla un caso desclasificado en 1997, que cuenta cómo fueron rescatados un grupo de diplomáticos estadounidenses durante los primeros días de la famosa crisis de los rehenes en Teherán.  Está basada en el libro escrito por el agente Tony Méndez, que nada tiene que envidiarle a James Bond, y a quien encarna Affleck en la película.  Es una película que te mantiene atento y en tensión de principio a fin.  Altamente recomendada.




Cloud Atlas(2012) es la película que me permite hacer el vínculo con aquel post a medio escribir que espero terminar felizmente unos párrafos más abajo.  Esta cinta pone de nuevo en pantalla lo que a mi parecer es una tendencia de algunos grandes directores con trabajos que plasman su imaginario en la pantalla y donde temas muy particulares y hasta disímiles se muestran en una sucesión de imágenes a la que debemos estar atentos para no perdernos.  Cloud Atlas explora las consecuencias de los actos a través del tiempo, así como temas como las creencias, el valor, los miedos y el espíritu humano.  No esperen una clásica historia sincrónica, son historias contadas en varios ejes temporales y que solo se vinculan a través de los temas que tratan.  Los hermanos Wachowski(ahora él y ella) junto a Tom Tykwer nos muestran sus habilidades para esta nueva "vieja forma" de películas de autor.

A mediados de 2012 había comenzado a escribir este post que gracias a Cloud Atlas revivo y finalizo:

Con alguna diferencia tal vez de meses, he visto tres películas de tres grandes directores que, de acuerdo con mi humilde opinión, parecen marcar alguna tendencia cinematográfica.  Un cine de autor donde no hay un hilo conductor de toda la película, si no temas que se vinculan de alguna manera en la historia y que permiten al director mostrarnos su imaginario.

Melancholia(2011) fue la primera de la tres que vi.  Lars von Trier dirige esta sucesión de imágenes en los que temas como el matrimonio y la familia nos llevan a través de una lenta cinta (a la tercera vez no me dormí y pude terminar de verla), que en los últimos diez minutos se nos revela como una película de catástrofe por la aparente inminencia de un choque de un metorito contra la tierra.  Las actuaciones de Kirsten Dunst, Keifer Sutherland y el preciosismo de la fotografía valen la película, pero igual preparen la almohada.




El extraño caso de Angélica(2010) es la película de Manoel de Oliveira (aunque anterior a las otras dos) que representa esta tendencia de por estos días. Otra lenta película donde un personaje pasa a través de temas como la muerte, el realismo mágico, el bossón de Higgs y la lucha de los campesinos portugueses.  Oliveira vincula los temas a través de la inquietudes de Isaac, el fotógrafo de tánatos, y su particular manera de acercarse a la muerte y las cosas del espíritu.






El árbol de la vida(2011). Esta la tuve pendiente un tiempo luego de que fuera tan cacareada durante los óscares.  Terrence Malick usa como título para su película uno de los signos de la cábala más importantes dentro del judaísmo y que seguramente ayuda a entenderla.  Rompiendo también las pautas tradicionales de narración, inicia con una cita del libro de Job y nos lleva por temas como la inocencia, la fe y el significado de la vida.  El final, similar a Melancholia, nos muestra el fin de la vida en la tierra mientras esta es devorada por una gigante roja.




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