lunes, diciembre 16, 2013

Les revenants. Vuelven los muertos (spoiler alert)


Les revenants es sin duda una de las mejores series que he visto en los últimos años y que me perdonen los fanáticos de Homeland, Game of Thrones, Mad men, House of Cards (que me sigue gustando más la inglesa), Utopía, Black mirror, Luther o cualquier otra serie que les guste.  

Traducida al inglés como The returned -pudiéramos traducirla al español como los que vuelven-, está basada en la película francesa homónima dirigida por Robin Campillo y no es más que una historia zombies.  Pero lo original y lo sorprendente de esta serie es que los zombies, lejos de ser despojos humanos hambrientos de cerebro y desprovistos de cualquier capacidad de raciocinio, son personas que simplemente vuelven a reincorporarse a su cotidianidad, tal cual como si fuese un día cualquiera de sus vidas antes de morir.

Ajena a la espectacularidad de los efectos especiales, las grandes producciones o cuestiones propias del argumento como la sopresa y los giros radicales en la historia, Les revenenants nos va presentando personajes que van creciendo en complejidad, en una trama que se nos muestra en capas que progresivamente se van superponiendo y entretejiéndose con las capas previas. Así nos va contando las distintas historias que forman parte de un gran misterio de un pueblo cualquiera en el que las personas que murieron, incluso hace más 30 años, van resucitando y tratando de retomar sus vidas.  

Aunque este breve texto pueda contener algunos disimulados spoilers, lo importante de la trama no es el hecho que sepamos que es una historia de muertos que vuelven, sino las distintas subtramas que nos permiten vincular a los que retornan, sus muertes y los otros, los que presumimos como vivos.  Todas estas pequeñas historias se van desvelando, no para darnos una idea clara de lo que ocurre, sino para convertirse inmediatamente en una pequeña pieza de otro rompecabezas mayor.  Es una serie en la que es necesario permanecer atento durante todos los capítulos, porque hasta un cambio en la posición de la cámara en una escena que ya habíamos visto (como en el accidente del autobús), nos revela otros elementos que nos explican otra parte de la historia.  

Desde el punto de vista cinematográfico la estética de tonos fríos, la cuidada fotografía y la excelente música ayudan a crear un ambiente de intriga y suspenso, que a ratos puede convertirse en terror.   

La primera temporada consta de ocho largos capítulos de cincuenta minutos o más, en la que el último capítulo se convierte en otra característica distintiva de esta serie de Canal +, puesto que muchas de ellas nos tienen acostumbrados a los cierres de temporada que a su vez cierran ciclos o alguna parte de la historia.  Les revenants, por el contrario, nos deja un final de temporada totalmente abierto que sólo acrecienta el misterio y las posiblidades.

Así que desde ya se convierte en una recomendada, en especial para aquellos a quienes nos gustan las historias bien contadas. De momento sólo nos queda esperar por la continuación que llegará en el próximo cercano 2014.

viernes, diciembre 06, 2013

¿Es usted una histérica?. No se preocupe, acá le daremos la solución




Lo que a una buena amiga se le da por llamar "furor uterino" y en los tiempos de Hipócrates llamaban "útero ardiente", es una condición que hasta mediados del siglo XIX era conocida como Histeria.

Del latín histerus, el útero es un órgano que se creía solía desplazarse de lugar y causar una variedad casi infinita de patologías o padecimientos secundarios.

Pero en la consulta del doctor Robert Dalrymple, las pobres mujeres aquejadas con tan terrible mal  podían encontrar la solución mediante un ligero, aunque gentil, masaje circular con el dedo índice que les ayudaría a que su útero retomase su posición natural y desaparecieran la irritabilidad y los sofocos.  Aunque como efecto secundario podían alcanzar el paroxismo, incluso en repetidas ocasiones, dependiendo claro de la duración del masaje.

Mas si se trataba de una mujer moderna y dispuesta a dar todo por la ciencia, podía probar el adminículo eléctrico (sin baterías incluídas) inventado por el joven y apuesto doctor Mortimer Granville.  Este pequeño artefacto punta roma, sustituía al dedo del doctor y era capaz, gracias a la sorprendente energía eléctrica, de apaciguar la histeria, logrando, como efecto secundario por supuesto, que alcanzaran el paroxismo en incontables ocasiones, dándole al tratamiento un efecto más duradero.

Esta es la historia que la directora Tanya Wrexler nos cuenta en su película Hysteria, un gracioso film ambientado en la Inglaterra victoriana de finales de 1800, con una buena dosis de romance y un poco de crítica social en pro de la emancipación femenina.  Con las actuaciones sobresalientes de Maggie Gillenhall y Hugh Dancy, es una buena película para un domingo por la tarde cualquiera.


lunes, diciembre 02, 2013

Asesino en serio. Brevísimo para Laura


Los maté.  Danzaban unidos en el aire, enamorados tal vez, no lo sé. En el momento de darles muerte sólo pensaba que luego de separarse vendrían por mí.  Laura, testigo a pesar suyo, sintió asco de ver mis manos manchadas. -Eres un asesino en serie -, me dijo.  –Si, lo soy-, dije con firmeza. Cuando de culícidos se trata, soy un asesino en serio.

domingo, octubre 06, 2013

They live (1988)



Slavoj Žižek me presentó esta película en su reciente documental The pervert's guide to ideology, que es una suerte de continuación política de The pervert's guide to cinema.  Al respecto de They Live, dice Žižek:

Es una de las obras maestras olvidadas de Hollywood, nos cuenta la historia de John Nada, un sujeto puro, privado de todo, un trabajador sin techo que simplemente va a la deriva.  Un día Nada entra en una iglesia abandonada y consigue una extraña caja llena de lentes de sol.  Cuando se pone los lentes, mientras camina solitario por las calles de Los Angeles, descubre algo extraño, los lentes funcionan como visores de crítica ideológica, le permiten ver el mensaje verdadero detrás de todos los anuncios, pósters y publicidad.

Vivimos, para decirlo de alguna manera, en una sociedad post ideológica, somos interpelados, direccionados por la autoridad social, no como sujetos que deben cumplir con su deber o sacrificarse, sino como sujetos de nuestro propio placer: explota tu potencial, sé tu mismo, vive una vida satisfactoria.

Cuando se usan los lentes de Nada, ves la dictadura en la democracia, el orden invisible que sostiene tu aparente libertad.


Luego de escuchar esto, detuve el documental y me fui a buscar, y luego descargar, esta película de John Carpenter, basada en el cuento Eight o'Clock in the Morning de Ray Nelson.

Ellos viven, están vivos o viven como es traducido en español, es un film de bajo presupuesto donde lo importante es el mensaje detrás de cada escena y de cada situación que pone Carpenter en pantalla.  El personaje principal, John Nada, va atravesando por un terrible despertar de su sueño, mientras ve con prístina claridad los mensajes en las calles: Compra, Gasta, Obedece, Duerme, No tengas pensamientos propios, Sométete a la autoridad. 

La historia transcurre sin mayores destellos técnicos, ni alardes de efectos especiales -cosa que obviamente no le interesa a Carpenter-, hasta que descubrimos junto a Nada que los otros, los que controlan al planeta, son extraterrestres que manejan por completo nuestros pensamientos a través de los mensajes ocultos en los medios y la publicidad.  Luego del terrible descubrimiento, el distópico héroe lucha contra el sistema hasta que finalmente consigue destruir el "aparato" que controla nuestros pensamientos y nos impide ver la realidad.



Una escena destacable: la larguísima lucha a puños que sostiene Nada con su reticente amigo Frank, solo por tratar de que este último se ponga los lentes, para que vea la realidad.



Otro detalle interesante de esta cinta es un buen blues que atraviesa toda la película, compuesto e interpretado, así como toda la banda sonora, por John Carpenter y Alan Howarth.

Catalogada como drama y ciencia-ficción, es una recomendada que para mi tiene una excelente crítica sobre la sociedad de los ochenta (acaso la actual) y otro tanto de humor negro.

Más aca:

Película Están vivos en línea, traducida en español
Cuento Eight o'Clock in the Morning the Ray Nelson (inglés).
Cuento Eight o'Clock in the Morning the Ray Nelson (español).

Trailer de The Pervert's guide to ideology:




miércoles, septiembre 18, 2013

Fútbol, poesía



En la casa de la literatura peruana leí este maravilloso fragmento de un poema del huancaíno Juan Parra del Riego. Yo no pude evitar las memorias de Daniel, sus días en las canchas y aquel extraordinario partido en Lima.

Papilante y jubiloso
como el grito que se lanza
de repente a un aviador,
todo así claro y nervioso,
yo te canto ¡oh jugador maravilloso!
que hoy has puesto el pecho mío
como trémulo tambor.

Ágil,
fino,
alado,
eléctrico,
repentino,
fulminante,
yo te vi en la tarde olímpica jugar.
...

El poema completo acá: Polirrítico dinámico a Gradín, jugador de fútbol.






sábado, agosto 10, 2013

Del silencio de los inocentes, a Ed Gein y hasta Hannibal


Hace algunos meses Daniel me preguntó por la película El silencio de los inocentes, entonces la revisité mientras él la veía por primera vez, y pensé que podía ser otro interesante ejercicio película-libro-serie, similar al ejercicio con Psicosis.  Así que este post debió esperar por la lectura obligatoria de los thrillers de Thomas Harris: El silencio de los inocentes y Dragón Rojo, como también ver los trece capítulos de la primera temporada de la serie Hannibal.

La historia de El silencio de los inocentes tiene una interesante y siniestra conexión con Psicosis, por el hecho de que los personajes de Buffalo Bill y Norman Bates, respectivamente, fueron inspirados por el mismo asesino, Ed Gein.  La fascinación de Gein por conservar los cadáveres de sus víctimas y de otros que desenterraba, para hacer con ellos ropa, lámparas y adornos para su casa, inspiraron al despellejador Buffalo Bill y al taxidermista Norman Bates. 

El silencio de los corderos (The silence of the lambs, 1991), que es la traducción literal del título original y que es sugerido por un recuerdo de la agente Starling, es la película que nos trajo al temible Hannibal Lecter a escena, aún cuando Michael Mann ya lo había intentado fallidamente con su película Manhunter de 1986.  Jonatham Demme dirigió esta adaptación, cuyo guión fue escrito por Ted Tally y que contó con las impresionantes actuaciones de Anthony Hopkins (Hannibal "Cannibal" Lecter), Jodie Foster (Clarice Starling) y Scott Glenn (Jack Crawford), que le añaden especial interés a este thriller cinematográfico ganador de cinco premios Oscar.



El silencio de los inocentes es una película excesivamente cuidada en los detalles, hipercoherente quizás, que sin embargo no está exenta, en tanto que adaptación, de pequeños detalles.  El primero y quizás más notable, tal vez sea el hecho de que la siniestra figura de Hannibal Lecter, no es tal en el libro Thomas Harris quien lo describe más bien como un personaje relajado y hasta de un humor sarcástico.  Hay un detalle muy importante (y perdonen el spoiler), que es desechado por la película por no ser coherente con la figura que construye del Caníbal Lecter: cuando éste le da a la senadora el nombre del temible Buffalo Bill, le dice: "- El nombre de Buffalo Bill es William Rubin, aunque todo el mundo le conoce como Billy Rubin.", la genial broma no es revelada sino hasta que descubren un trozo de papel con el nombre de Chilton (carcelero de Lecter), con una fórmula química utilizando las letras C H O N, que coincide con la de la bilirubina (bilirubin en inglés), que era el mismo color del cabello de Chilton y "uno de los principales agentes colorantes de la mierda".  En la película, el nombre que Hannibal le da a la senadora es Louis Friend, mismo que se convierte en un dato irrelevante.



Otro detalle de la película es el exagerado dramatismo de las escenas de las muertes de los agentes cuidadores de Hannibal previo al escape, Pembry y Boyle, este último en la película es crucificado con sus vísceras expuestas, que en el libro es una imagen que coincide con un diseño de un reloj de la crucifixión de Lecter y no con la forma como Boyle fue muerto de acuerdo con el film.

No obstante estos detalles solo aparecen hasta leer el libro, que está más centrado en diálogos con juegos psicológicos, contrariamente a su predecesor Dragón Rojo, el primero de Thomas Harris, que es más lento y descriptivo.

Así, luego de revisitar la película y leer El silencio de los inocentes, era necesario entonces, antes de iniciar la serie, hacer lo propio con Dragón Rojo.


 Voy a empezar por la interesante referencia que sugiere el título, relacionada con El gran Dragón Rojo y la mujer revestida de Sol de William Blake.  Mad Blake, como era conocido, fue un poeta y artista inglés de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, quien según Borges: "Recorrió las llanuras de ardiente arena, los montes de fuego macizo, los árboles del mal y el país de tejidos laberintos".  La obra que inspira el título del libro es sacada de una serie de acuarelas de Blake que incluye cuatro obras en las que el autor simboliza el deseo y el mal con el gran dragón, e inspiradas por visiones que dijo tener desde niño.  Harris, por su parte, incurre en un pequeño error en su libro al referir a dos de ellas como la misma, específicamente El gran dragón rojo y la mujer revestida de Sol y El gran dragón rojo y la mujer revestida con el Sol,  sin embargo, es la primera la verdadera razón del título y motivo de Francis Dolarhyde, el asesino.

Dolarhyde, como Blake, tiene visiones y es el dragón quien dicta sus acciones, mientras que el investigador Will Graham trata de ponerse en la piel de los asesinos con la ayuda del prisionero Lecter, quien a su vez habría intentado matar a Graham luego de que este le descubriera como el asesino de Chesapeake.  El libro, a mi parecer, es algo tedioso en tanto de que es excesivamente descriptivo y la prosa de Harris es algo limitada, al punto de no atreverse a describir ninguna receta con las que el caníbal Lecter preparaba los despojos de sus víctimas.

La película del 2002 nos muestra una versión acorde con el Lecter sombrío, interpretado por el mismo Hopkins, que incluye las actuaciones de Edward Norton como Will Graham; mi apreciado Harvey Keitel, quien no obstante hace el más flojo de los Jack Craford; y el feo y musculoso, según Harris, Francis Dolarhyde interpretado por Ralph Finnes, a quien creo hubiese cambiado tal vez por un Mickey Rourke o quizás por un Danny Trejo.  Es una buena película que resume el argumento del libro y acorta la historia a los momentos claves de la misma sin sacrificar coherencia.



Para terminar referiré la excelente serie Hannibal, a la que había estado evadiendo porque alguno de los amigos me había advertido de las escenas algo sangrientas y de la que ahora debo decir que es una excelente precuela de la historia de Harris.  En el primer libro, Dragón Rojo, Hannibal ya está preso, luego de haber sido descubierto; en el segundo, El silencio de los inocentes, Lecter escapa; para el tercero, Hannibal (que no pienso leer),  Harris cuenta una historia siete años posterior al escape; y el último de la serie (que tampoco leeré) narra la infancia y la juventud de Lecter.  De manera que hay un vacío en la historia, de cuando Hannibal comete los crímenes de Chesapeake y de su ejercicio como psiquiatra.  Es justo esta parte la que ficciona la serie y basándose en los personajes de la primera novela, nos cuenta de la investigación de Will Graham sobre los crímenes de Chesapeake, mientras va sumiéndose en un estado cercano a la locura.  El Lecter, desde el punto de vista del personaje original de Harris, es sin duda el mejor de todos, con la importantísima adición del exquisito gusto y preparación culinaria del caníbal, esbozado apenas por Harris.

Otro detalle que no puedo dejar de lado es la música, que en la serie se explora más a profundidad. En El silencio de los inocentes, en la celda de Lecter, antes del escape, escuchamos las Variaciones Goldberg De Bach, interpretada por Glenn Gould, pieza referida explícitamente en el llibro.  Por su parte la serie amplía el repertorio (obvio) musical de Hannibal e incluye piezas de Mozart, Handel, Chopin, Beethoven, entre otros.

Desde el punto de vista de las escenas y las imágenes de las muertes, puede que haya algunas dantescas, pero no al punto del gore que era mi temor principal.  Los trece capítulos de la primera temporada muestran un cuidado en la dirección (itinerante) y la producción.  Las actuaciones impecables de Hugh Dancy como Will Graham (mi favorito), Mads Mikkelsen como un inexpresivo y algo emotivo, pero no obscuro, Lecter y Laurence Fishburne como el mejor de los Jack Craford, terminan de redondear esta excelente serie que iniciará su segunda temporada el próximo año.

viernes, julio 19, 2013

La Migliore Offerta (2013)



La nueva película de Tornatore tal vez sea muchas películas en una, impecable, salvo el, a mi parecer, algo truculento y quizá predecible final.

La mejor oferta es una película sobre arte, expertos en arte, las subastas, los precios, los coleccionistas y los tramposos.

Es una película sobre los detalles, los pequeños detalles que construyen una relación; los pequeños detalles que permiten reconocer una copia de un original; los pequeños detalles que permiten reconstruir un autómata de Vaucanson.

Es sobre el amor que nace entre dos personas que no saben cómo amar, con sus cambios de ánimo y sus peleas. ¿Qué clase de amor resultaría entre una agorafóbica y un obsesivo detallista?, ¿se puede falsificar el amor?.

Pero tal vez lo mejor de la película sea el delicado cuidado con la fotografía y la música de Ennio Morricone, redondeados por las impecables actuaciones de Geoffrey Rush y la bella Sylvia Hoeks. 


Una escena memorable: La extraordinaria escena en la que Virgil se esconde para poder conocer a su temerosa diva -hermosa y "pálida como un grabado de Durero"- , cuando ella cree que ya no hay nadie en casa y camina semidesnuda mientras él la fisgonea escondido detrás de una escultura, mirando deseoso su sexo.



La sinopsis probablemente sea más simple: Virgil es un misántropo, obsesivo y excéntrico experto en arte y agente de subastas quien cede a la fascinación por Claire, una enigmática cliente afectada por una extraña enfermedad psicológica que le impide salir de casa y quien pretende negociar el patrimonio artístico heredado de sus padres.  Claire lo lleva poco a poco a romper su rigidez, al tiempo que Virgil pretende ayudarla con su afección, para envolverlo en una relación que cambiará para siempre la vida del flemático hombre de arte.






martes, julio 09, 2013

Los sonidos de la caminata


Había seleccionado la lista funk que comenzó con Maceo's Groove de Maceo Parker, pero luego de unos quinientos metros y justo antes de entrar al complejo deportivo, dejó de sonar la música.  Al mover el cable de los audífonos me di cuenta de que finalmente se había dañado.  Hoy los audífonos solo servirían para disminuir el ruido de fondo, el ruido del exterior. 

El alboroto de la avenida fue disminuyendo a medida que entraba.  Me encontré a Justo, con su andar desgarbado, cansado. El no me recuerda pero yo si, fue durante algunos años amigo de mi mamá. Aún cuando me ha visto muchas veces caminando, pasa con su mirada esquiva y no saluda. Sigo. Debo buscar una manera de mantener el ritmo, un dos tres; un dos, tres; tres uno dos.

En el gimnasio de boxeo, hoy es día de bailoterapia y sonaba algo de música electrónica. No reconozco el tema, soy neófito en el género, además me parecen que todos suenan igual. Ajusto el ritmo un, dos, tres, un, dos, tres.

Me encuentro a los muchachos del Instituto de Educación Superior, ríen. Esperan al profesor como muchas veces.  No siempre llega.  Al fondo se escucha una ruidosa cortadora de césped.
 
Calculo que ya habrá transcurrido el primer kilómetro.

En este lado del polideportivo se escucha el sonido de los pájaros.  Reconozco a un tordo y una paraulata, son los únicos que reconozco.

Avanzo y me acerco de nuevo a la pista, por el lado este, a la izquierda se oyen las órdenes del entrenador: ¡Vamos, vamos!.  El ritmo, el ritmo, un, dos, tres.

De pronto comenzó a cantar Jamiroquai, too young to die, duró apenas como diez segundos. So you don't worry, suffer no more,/ cos we're too young to die.

Ya cerca de la avenida escucho de nuevo los sonidos de los autobuses, pero lo que más se oye esta vez son motos, muchas motos, a veces me parece que son como una plaga. ¿Ya van dos vueltas?. Sigo.
 
Desde la pista de atletismo, del lado oeste, los muchachos especiales me ven pasar, algunos de ellos me saludan, no me conocen, pero seguramente ya les soy familiar. Yo devuelvo agradecido el saludo, hoy escucho sus "holas" con claridad. Avanzo.

Al fondo, desde el gimnasio de pesas que está detrás de los estudiantes, reconozco el sonido de un disco que cae al piso. Pierdo el ritmo.

Vuelvo al lado de de los pájaros, es agradable esta parte.  Escucho otro canto que me parece un turpial. Cuando era niño mi tío Gilberto tenía uno, tenía otros muchos pájaros en realidad, todos en jaulas.  A mi no me gustaban las jaulas.

La lanzadora de bala pasa a mi lado, trota.  Es grande. Un, dos, tres, un, dos, tres.

Escucho un ladrido, ¿será Apestoso que ha vuelto?.  Lo veo a lo lejos, es un perro amarillo.  Los perros amarillos son inteligentes.  Se va detrás de una señora que lo mira con recelo.

Creo que ya son tres vueltas, hoy solo puedo contarlas, no escucho la femenina voz del Endomondo que me anuncia cada kilómetro cómo voy.

Los estudiantes se marchan. No llegó el profesor.

Paso entre una señora y una joven a quienes no había visto antes.  Buenos días digo, buenos días responden amablemente, mientras continúan su conversación.  La señora se quejaba de la escasez y de que no tenía papel higiénico, "toilet" o "tualé" le decimos por acá.  ¿Habrá papel hoy en el farmatodo?, pensé.

Completo la cuarta vuelta, según mi cuenta.  Hago un repaso de los elementos que posteriormente incluiría en este texto. Me voy a casa.

Debo comprar unos audífonos.



jueves, julio 04, 2013

El jazz de Constantine

Por estos días que Laura estuvo en casa traté de seguir promoviendo su gusto por el cine y de aportar mi granito de arena para su cultura cinematográfica, y gracias a su predilección por las películas de suspenso y terror, vimos Psicosis, El silencio de los inocentes y Constantine. Esta última tal vez sea la menor  de las tres -perdonen el lenguaje pedante-, pero debo confesar que es una de esas películas que veo siempre que me la encuentro cuando hago zapping.  Pero esa es la excusa para introducción para este post, el motivo verdadero es el clásico tema Take Five interpretado por Dave Brubeck, que suena en una escena en la que John Constantine espera a Beeman:



Ahora escúchenlo en la extraordinaria versión(cover) que hacen los pakistaníes de The Sachal Studios Orchestra:


sábado, junio 29, 2013

¡Manteca!



La extraordinaria Chico & Rita de Fernando Trueba, que seguramente merece no uno, sino varios posts, dio origen a esta breve historia de uno de los padres del jazz latino.  Basada, según algunos, en la vida del desaparecido Bebo Valdés, es una historia en la que la música es el aderezo de una historia de amor que no es para nada empalagosa.  En la película y en la Nueva York de los bares de los cuarenta, cuando recién nacía el Bebop, encontramos referencias musicales inevitables como Charlie Parker, Thelonious Monk, Dizzie Gillespie, Mario Bauzá, Rita Montaner -protagonista de la película-, Félix Chapotín y Chano Pozo, quien es la verdadera razón de este post.

Luciano Pozo González fue un cubano sin estudios musicales formales, pero con una facilidad innata para la composición.  Hermano del trompetista Félix Chapotín, su dominio de los tambores y la conga lo aprendió en su Cuba natal tocando ritmos Yoruba.  Pero la notoriedad y su determinante influencia sobre el jazz, los alcanzó al llegar a los Estados Unidos en los años cuarenta.

Chano llegó a la unión americana en 1942 y comenzó su carrera musical con La Orquesta de Machito, donde su amigo Mario Bauzá, cuñado de Machito, era el director musical.  Y fue también Bauzá quien logró lo que finalmente representaría el salto al estrellato de Pozo, su encuentro con Dizzie Gillespie.

En 1947, luego de dar tumbos por varias orquestas -Chano era un personaje inquieto y enérgico-, finalmente logra unirse a una Big Band que preparaba Gillespie para una presentación en el Carneggie Hall, donde sonó por primera vez Manteca, que junto a Cubana Be, Cubana Bop representaron un punto de inflexión en el jazz, dando a conocer lo que llamaron para entonces como CuBop y que ahora le damos por nombre Jazz latino o Latin Jazz.

Pero la muerte le llegó temprano a Luciano y la relación  musical entre Gillespie y Chano solo duró alrededor de año y medio.  Aún así quedaron temas como Caliente, Guarichi Guaro, Tin Tin Deo, Groovin' High y muchos otros, que marcaron definitivamente un cambio en la perfecta armonía del jazz al incorporar ritmos latinos.

Chico & Rita cierra este post, con la historia que Trueba nos cuenta acerca de la muerte de Chano: Cabito, un vendedor de quiniela y marihuana, le dio tres tiros a Chano en la entrada de un bar de Harlem, luego de que éste último le reclamara su dinero de vuelta por un porro de mala calidad. 

viernes, junio 21, 2013

¿Y si vivimos todos juntos? (2011)



Formar una comuna fue la idea de los esposos de Jane Fonda y Geraldine Chaplin, para evitar la residencia de ancianos y la terrible realidad de vivir solos y distantes de sus hijos. Así, este grupo de cinco amigos de toda la vida, deciden que la casa de Jean será el sitio donde instalarán esta singular mancomunidad.

Et si on vivait tous ensemble?, es el título original de esta comedia francesa que narra las aventuras, que casi una odisea, de un grupo de ancianos que deciden vivir juntos para acompañar sus soledades y no sentirse desvalidos.  Pero vivir juntos no resulta tan fácil como creyeron, y así el día a día les va revelando los pequeños y oscuros secretos de los otros. 

Es una película divertida y dramática a ratos para quienes observamos desde la distancia la realidad de la población anciana que el director y guionista Stéphane Robelin nos muestra sin mayores pretensiones.  Verán además a Jane Fonda, bella aún, haciendo un excelente papel en su segundo personaje hablado completamente en francés desde 1972.  Una opción a considerar para esos días en los que queremos disfrutar de buen, pero no sesudo, cine.

viernes, junio 14, 2013

Caminata y lluvia

perro mojado


Se acercó de pronto, presuroso, como preguntándome dónde me había metido, yo lo miré con recelo y casi me detuve, pero me tranquilizó ver su cola abajo y su actitud relajada.  Él simplemente me olió un poco y seguidamente se acopló a mi paso, me miraba y casi parecía sonreir.  Yo le agradecí la compañía en este día en el que el complejo deportivo, a causa de la lluvia, lucía prácticamente desolado.  Yo caminaba apresurando el paso, contando, un, dos, tres, un, dos, tres, porque ya el Endomondo me había advertido de mi lentitud, que yo le achacaba al camino mojado; él pasitrotaba y se adelantaba un poco, pero apenas se alejaba unos metros inmediatamente se detenía a esperarme.

Miraba sus pintas, que eran ocre, blancas y negras, parecidas a las de los beagle, solo que mi nuevo amigo era un poco más peludo y de mediana estatura, un mezclado, un yuso, como les decimos por estos lados.  Pasaron quinientos metros y yo contaba, un, dos, tres, un, dos, tres tratando de mantener el ritmo mientras imaginaba a Apestoso, porque se me dio llamarlo así y porque olía a perro mojado, desde su nacimiento, compartiendo su vida conmigo, como una forma de nostalgia adelantada por la mascota que nunca he tenido.

A los seiscientos metros le propuse un juego, él se había adelantado y yo tomé la parte superior de la grada, lo que hacía que nos separásemos por un muro, él olfateó el aire y levantó su cabeza para mirarme como entendiendo el juego y ajustando su ritmo al mio desde donde estaba.  Al terminar la grada, Apestoso se había adelantado un poco y se había detenido a esperarme, y a hurgar con su hocico en los arbustos como buscando tal vez algo de comer, entonces apareció de pronto un solitario trotador a quien el perro mojado inmediatamente olió y decidió seguir, mientras yo los veia desaparecer en la siguiente curva.  Tal vez se cansó de mi torpe ritmo o entendió que nuestra compañía solo duraría una parte del camino, no estoy seguro.  Había pasado un kilómetro.

Y esa fue mi vuelta más lenta.

jueves, junio 06, 2013

La rima del anciano marinero: un tema en cuatro tiempos



  1. En el año 1985 recuerdo haber comprado mi LP de Powerslave, la más reciente producción de Iron Maiden para entonces.  Disfruté mucho los temas Aces high, Two minutes to midnight, Powerslave y The rime of the ancient mariner, que esta última aún cuando extensa, me llamaba la atención por la letra y los movimientos.  Algún tiempo después, en octubre de 1985 para ser preciso, la banda editó el ahora mítico Live after death, donde hicieron versiones en vivo de todos sus grandes temas a la fecha, grabados en diferentes conciertos. Todavía recuerdo el grito de Bruce Dickinson animando al público: ¡Scream for me Long Beach!.  Fue un disco impresionante por la calidad y la fuerza de las interpretaciones, además del hecho de que la mayoría de los temas sonaban un poco más rápido que los originales, por lo que desde entonces ha sido mi favorito de la banda y creo que uno de los mejores álbumes que han producido hasta ahora.  Y la excelente versión de La rima del anciano marinero no fue la excepción.
  2. En el año 1994, si no me equivoco, me hice con una copia del libro Poetas románticos ingleses, incluido en la serie Historia de la literatura de la editorial RBA editores.  Era un bonito libro de tapa dura con poemas de William Wordsworth, Samuel Taylor Coleridge, Lord Byron, Percy Bysshe Shelley y John Keats, traducidos por José María Valverde y Leopoldo Panero.  En esa edición me topé, como una revelación, con el extenso poema La rima del anciano marinero de Coleridge.  La asociación fue automática pero la duda de si había inspirado el tema de Iron Maiden, persistió por años.
  3. Muchas lunas después, cuando ya estaba seguro de que el rock no tiene la culpa como cantó Miguel Ríos y de que los rockeros no van al infierno, me topé con el excelente documental Metal: A Headbanger's Journey, dirigido por el antropólogo y rockero (headbanger) canadiense Sam Dunn.  El extraordinario trabajo de Dunn nos revela muchas de las facetas personales de los grandes personajes de la historia del metal, y nos da un extenso paseo a través de distintos sub-géneros metaleros.  No fue sino hasta entonces que despejé las dudas, cuando en una de las entrevistas a Dickinson, éste habló de sus estudios universitarios de historia y economía, lo que obviamente explicaba los recuerrentes temas épicos de muchas de sus composiciones y la conexión con Coleridge.
  4. En el 2009 tuve la suerte de asistir al concierto de la banda en Caracas y pude disfrutar de La rima del anciano marinero en vivo, mientras hablaba y le explicaba a Daniel sobre Coleridge y el poema que dio origen a la canción.

domingo, junio 02, 2013

Por qué no me gusta la autoayuda

Hollywood africans.  Basquiat


Para iniciar quiero aclarar que de verdad nada tengo en contra de personas y autores que con su buena voluntad pretenden promover un cambio en otros, solo que pienso que nadie cambia porque otro quiera.  Sin embargo, me parece que el asunto va más allá.

Me gustan los textos de grandes pensadores, precisamente por el hecho de que esos textos son productos de su pensamiento, son conclusiones a las que llegan producto de un proceso.  Los filósofos y pensadores reflexionan, meditan y eso genera textos, frases y citas, y creo que es muy poco probable que ocurra al revés.

De cualquier manera lo importante es el tiempo que invierten en la meditación en torno a un tema, hay un trabajo, un esfuerzo asociado que puede durar años incluso.  Es por eso que desconfío de las "reflexiones" que nos llegan a través de cadenas de correo, mensajes o de ciertos libros, y que escasamente producen siquiera alguna meditación más allá de cinco breves minutos.

La autoayuda tal vez sea posible, solo que la forma como tanto insisten en "vendérnosla", quizás no sea la apropiada, por el contrario, me parece un evidente esfuerzo por mantenernos pegados a frases y citas que pretenden darnos satisfacción y paz instantáneas,  cuando lo que deberíamos hacer es iniciar el largo proceso de conocernos a nosotros mismos y por sobre todas las cosas, aceptarnos.

Así que después todo a lo mejor no es culpa de esta llamada "autoayuda", tal vez seamos nosotros los irreflexivos e inconstantes.  No lo se.


jueves, mayo 30, 2013

Snoopy y el jazz



Nuestro imaginario se nutre de todas las fuentes y todo aquello que a lo largo de nuestra vida leemos, vemos, soñamos y escuchamos.  En mi caso particular los comics animados o comiquitas, como solemos llamarle por estos lados, creo que son una referencia importante en muchos aspectos.  Esta breve disertación sobre mi mismo tiene que ver con los orígenes de mi afición por el jazz,  que creo ahora soy capaz de asegurar tiene que ver con la música de la serie animada Snoopy (Peanuts) que he disfrutado desde niño, tanto así, que uno de los temas de jazz de la banda sonora en mi cabeza es sin duda el conocido Linus and Lucy.

Así, mi afición a los excelentes temas musicales de Snoopy me condujo hasta Vince Guaraldi, el autor de algunos de sus temas. Guaraldi fue un pianista no muy reconocido dentro del medio jazzístico, a pesar de sus orígenes con el aclamado vibrafonista Cal Tjader.  En 1962, Vince alcanzó cierta notoriedad con sus versiones de los temas de la película brasileña Orfeo Negro (aún esquiva para mi), incluídas en su Jazz Impression of Black Orpheus, en esa misma placa incluyó un tema original suyo de nombre Cast Your Fate to the Wind que estuvo en los primeros lugares y le valió un Grammy por mejor composición original de jazz.  Pero lo que trae a Giraldi hasta este post es su participación en la composición de la música de la serie animada Peanuts (Snoopy) que inició con el especial de navidad de 1965 y continuó durante siete especiales más de la serie.  Vince Guaraldi murió repentinamente a la edad de 47 años de complicaciones cardíacas, luego de finalizar su útimo especial para Snoopy llamado It's Arbor Day, Charlie Brown.  

Para terminar les dejo un enlace, vía Google Drive -que espero no eliminen algún día como el Google Reader-, de la pegajosa Linus and Lucy

 Linus and Lucy por Vince Guaraldi Trio

domingo, mayo 19, 2013

The Grandmaster (2013)



Seguramente esta película no será la delicia de los puristas seguidores de Operación dragón o El maestro borrachón.  Es una película a medio camino entre el Kung fu y una biografía de Ip Man (Yip Man), el maestro de Bruce Lee, contada al estilo de Won Kar-wai.  Pero no es solo la vida del maestro, es también sobre la filosofía del Kung fu, sus principios, sus estilos y un grupo de maestros que luchan por respeto, disciplina y orgullo.

El director hongkonés se atreve esta vez con un tema que le pareciera ajeno, sin embargo deja claramente plasmada su estética en esta película que también nos muestra combates de Kung fu a través el particular uso de cámara al que nos tiene acostumbrados Kar-Wai. 

Así que no esperen que Yi dai zong shi, los haga saltar de sus asientos o lanzar golpes y patadas al aire, es más bien un ejercicio para mostrarnos que también es posible hacer bellas películas sobre artes marciales.


viernes, mayo 10, 2013

El paso de los años


Young Boxer / Retired Boxer.  Mark Laita


He podido reconocer los rostros de mis amigos y de viejos conocidos en muchachas y muchachos decenios menores que yo, entonces he comprendido el paso de los años.


miércoles, mayo 08, 2013

7 días en la Habana



Sin alusiones políticas de mi parte y dejando de lado cualquier prejuicio, les cuento de  esta excelente película y termino de una vez por todas este post que se había quedado apenas esbozado entre los borradores.

Benicio del Toro, Pablo Trapero, Julio Médem, Elia Suleiman, Gaspar Noé, Juan Carlos Tabío, y Laurent Cantet, dirigen siete cortos, uno para cada día de la semana.  Con la excepción del jueves, el corto de Suleiman, que si propone alguna intención política, 7 días en La Habana es una película de la ciudad contemporánea, de la de todos los días.  Una honesta visión sobre la gente de la Habana, sus necesidades, sus tradiciones, sus creencias, sus esperanzas y sus sueños, divida en siete visiones diferentes que se complementan y dialogan entre si. 
 
El guión estuvo a cargo del escritor Leonardo Padura lo que le añade un interés particular a esta película, que además cuenta con invitados especiales como Emir Kusturica, Daniel Brühl, Mirta Ibarra, Jorge Perugorría y Vladimir Cruz.  Fue incluída en la selección oficial en la edición de 2012 del Festival de Cine de Cannes, dentro de la sección Un certain regard.
 
Para cerrar les comento que mis cortos favoritos son, en orden, Martes, Miércoles, Lunes y Domingo. 


viernes, mayo 03, 2013

Mundo nuevo





Y si nos dejamos de tolerancias y construimos de una buena vez un muro, de adoquines o de hierro tal vez. Podríamos llamarle cortina si prefieren.  

Comenzaríamos a separar por la diferencia más agobiante, pero eso sí, para no ser excluyentes, dejaríamos una pequeña franja para que puedan tener su espacio los que no quieran estar en ningún lado.  Ellos de seguro tendrán sus diferencias y dividirán también su franja.  Así, continuaríamos levantando muros por cada diferencia dentro de las diferencias, en nuestras casas, nuestras habitaciones, nuestras salas de baño y hasta en nuestros carros, recordando siempre dejar la necesaria franja.  De esta manera todos dispondríamos de un lugar, únicamente nuestro, donde no seríamos expuestos a la terrible necesidad de lidiar con los distintos.

sábado, abril 27, 2013

Heleno. El príncipe maldito (2011)



Heleno tocaba, gambeteaba, engañaba, goleaba, peleaba, las enamoraba, volvía a tocar y goleaba, bebía, se drogaba, fumaba a rabiar y rabiaba, pero goleaba, siempre goleaba.

Heleno de Freitas es tal vez el protagonista de una de las primeras tragedias de las que el fútbol ha sido testigo.  Llegó a Río de Janeiro por 1930, a donde la familia se mudó desde São João Nepomuceno, en Minas Gerais, luego de la muerte del padre. De familia adinerada, blanco, bien parecido y culto, jugaba al fútbol como los dioses, así que luego de graduarse como bachiller en derecho, decidió dedicarse a su verdadera pasión, el balón.

Inició su carrera futbolística con el Botafogo, su club amado, donde deslumbró con su estilo aguerrido durante casi una década, que inició en 1939 y culminó en el 48, cuando los problemas por su mal genio con los jugadores y entrenadores, le valieron un traspaso a Argentina.

En Botafogo marcó 209 goles en 235 partidos, cuentan que casi todos con potentes cabezazos, que era su característica más notoria en cancha. Aún así, parte de su tragedia consistió en que nunca pudo ganar un título con el alvinegro.  Luego, sin mayores glorias, pasó por Boca Junior, Vasco de Gama, Atlético Junior de Barranquilla donde Gabriel García Márquez le dedicó cuatro textos publicados en El Heraldo y recogidos en Textos costeños, ya en sus últimos días como jugador, estuvo con el Santos y el América carioca.

Jugó con la selección brasileña, con la que disputó 18 partidos y marcó 16 goles, pero su período en la verdeamarela coincidió con la segunda guerra mundial.  Para el mundial de 1950, Heleno acrecentó su tragedia futbolística cuando no pudo jugar para el once de su país, debido a que la edad y la enfermedad ya habían mermado su habilidad con el balón, por lo que se enteró del terrible maracanazo mientras estaba en la costa colombiana en su breve paso por el Junior barranquillano.

La sífilis cerebral, más allá de sus excesos, fue la verdadera enemiga de Heleno, nunca nadie supo tratarla, pues para entonces no había un tratamiento efectivo, así como tampoco se sabía con certeza que los desvaríos y sus explosiones temperamentales -que le valieron el apodo de Gilda- se debían al terrible mal, que finalmente terminó con su vida en 1959 cuando aún no había cumplido los 39 años.

La película de José Henrique Fonseca, retrata en buena medida la tortuosa existencia de este ídolo del balón con una mirada biográfica que muestra al hombre y sus pasiones.  Con delicada fotografía y tomas cuidadas al extremo, el director usa el blanco y negro para transportarnos en el tiempo hasta los años 40 y 50 del siglo pasado.  La excepcional actuación de Rodrigo Santoro y su esfuerzo por mostrar la decadencia física de Heleno, son detalles a destacar, así como la hermosa selección de temas de la banda sonora, algunos compuestos especialmente para el largometraje por Berna Ceppas.


viernes, abril 26, 2013

El Turco y Charles Babbage

 Los autómatas mecánicos son artefactos fascinantes creados por nuestro deseo por ser capaces de dar vida.  Basados en la precisión de sus mecanismos, se diferencian de las máquinas de cálculo y otros dispositivos mecánicos, por el hecho de tener formas animales o humanas.  El término que los define tiene su origen en el griego αὐτόματος, que significa espontáneo.  

A lo largo de la historia existe gran cantidad de registros acerca de autómatas mecánicos, sin embargo estos vivieron su época de esplendor entre los siglos XVIII y XIX.   En la primera mitad del siglo XVIII, el francés Jacques de Vaucanson creó algunos de los más referidos reiteradamente en la literatura, tales son los casos de El flautista y el pato.  El primero era una figura de un pastor que tocaba la flauta con un amplio repertorio musical, que gustaba a todos por sus interpretaciones, pero fue el pato de Vaucanson el que ciertamente maravilló puesto que, según los testigos, era capaz de beber, comer grano y excretar, demostrando la capacidad de digestión del autómata, lo que valió a su creador el apelativo de "el rival de Prometeo", según Voltaire.  Más tarde, a mediados de siglo, Vaucanson participó en el diseño de algunas máquinas para mejorar la industria textil francesa, pero estos diseños fueron dejados de lado por los problemas del gobierno francés con los trabajadores quienes consideraron que se convertirían en simples piezas de las líneas de producción. Vaucanson terminó vendiendo sus obras, algunas de las cuales terminaron destruídas durante la revolución francesa, a finales de siglo.

Así, el siglo de las luces nos legó la enciclopedia de Diderot, las obras de Kant, Rousseau, Voltaire, Adam Smith, los autómatas de Vaucanson, y las dos revoluciones más importantes de la modernidad: la revolución francesa y la revolución industrial. 

Pero fue durante el siglo XIX,  cuando un extraordinario autómata mecánico, a la par de misterioso, deslumbró a las cortes europeas.  Me refiero, por supuesto, al Turco ajedrecista del húngaro Wolfang von Kempelen. 

 Aún cuando el turco apareció por primera vez en 1770, en la corte vienesa de María Teresa I  a quien von Kempelen, avezado físico, mecánico, inventor y familiarizado con el trabajo de Vaucanson,  le había prometido deslumbrar con un artefacto creado por la ciencia y capaz de imitar la magia, no comenzó a hacerse de su reputación si no hasta finales de siglo, cuando José II, quien sucediera a su madre María Teresa luego de su repentino fallecimiento en 1780, le encomendara a von Kempelen que mostrara su ingeniosa máquina por toda Europa.


El turco y von Kempelen comenzaron su periplo en París, siguieron a Londres, Leipzig y otras ciudades europeas donde el turco causó gran revuelo, comentarios, estudios y especulaciones sobre su funcionamiento, llegando a ser considerado por algunos como una verdadera máquina pensante y por otros como un fiasco.

Sin embargo, la verdadera época dorada del turco comenzó luego de la muerte de von Kempelen en 1804, cuando su hijo vendiera la maravilla mecánica al alemán Johann Nepomuk Mälzel (o Maelzel), un inventor que entre sus creaciones cuenta con el metrónomo y unos audífonos especialmente diseñados para Beethoven. Maelzel reconstruyó al turco y aprendió sus secretos, y junto con otras invenciones inició una feria de aparatos mecánicos en las que el ajedrecista era la atracción principal.


En su viaje, el turco jugó con Napoleón, en una dramática presentación que incluyó una pataleta del ajedrecista mecánico quien tirara las piezas del tablero de un manotazo, luego del intento por hacerle trampa de Bonaparte.

El turco, no obstante, ganaba casi todas sus partidas, sus víctimas sucumbían en media hora o menos.  Benjamin Franklin en París, y Charles Babbage en Londres, este último en dos oportunidades, fueron algunas de sus víctimas.  En América, en 1835, Edgar Allan Poe conoció al ajedrecista, del cual estaba convencido era un engaño y sobre el que publicó en 1836 el ensayo: Maelzel´s chess player (el ajedrecista de Maelzel), que es considerado como la génesis de sus cuentos policiales.  Finalmente en 1849, Poe publica el cuento von Kempelen and his discovery (von Kempelen y su descubrimiento) basándose en la historia del autómata ajedrecista.  Pero son las historias de las partidas con Babbage y la influencia que tuvo el encuentro del científico con el autómata, las que dieron origen a este texto. 

En 1818, al tiempo que Mary Shelley  publicara su famosa Frankenstein o el moderno prometeo, el turco se fue a Londres y Babbagge jugaba con él.  Así, en dos oportunidades el científico inglés fue vencido por el autómata, mientras se devanaba los sesos por descubrir su funcionamiento.

Aunque Babbage estaba convencido de que el turco era un engaño, en lugar de empeñarse en demostrarlo, éste le sirvió de inspiración para la construcción de la máquina diferencial, que durante muchos años fuera su gran proyecto hasta que finalmente lo abandonara,  por la razón gracias a la cual este humilde servidor puede ahora dejar estas líneas en este espacio: la máquina analítica.  Capaz de realizar operaciones complejas, la máquina analítica sentó las bases del funcionamiento de los computadores modernos, tanto así que aún se conserva una arquitectura similar a la del invento de Charles Babbage.  En 1842, luego de repetidos intentos por conseguir financiamiento y continuar con el desarrollo de su máquina, Babbage prácticamente abandona el proyecto, pero la matemática Lady Ada Lovelace, hija del poeta Lord Byron, lo continuó apoyando y desarrolló un método de entrada de datos a través de tarjetas perforadas, lo que le valiera ser considerada, en la actualidad, como la primera programadora de computadoras.  Babbage finalmente decidió continuar refinando el diseño de su máquina hasta su muerte en 1872.  Años después del diseño de la máquina analítica aparecieron los tubos de vacío, y el resto ya es historia.

De la suerte del turco poco se sabe, Maelzel fue visto por última vez durante su segundo viaje a La Habana, donde hacía demostraciones de sus aparatos.  Se dice que murió en el viaje de regreso, aparentemente borracho y a orillas de las costas venezolanas cerca del puerto de La Guaira.  Los aparatos que llevaba consigo, incluyendo al turco, quedaron en manos del capitán del barco quien los entregara finalmente al empresario John Ohl, amigo de Maelzel.  Ohl terminó vendiendo el ajedrecista al Dr. John Kearsley Mitchell, médico personal de Poe y admirador del ingenioso artefacto.  Kearsley, luego de reparar al turco y hacer varias presentaciones con él, lo donó al museo Peale en Filadelfia de donde parece haber desaparecido consumido por las llamas en 1854.

En 1984, el estadounidense John Gaughan, fabricante de autómatas, construyó una réplica del turco que actualmente está en su museo personal.

De los secretos del autómata ajedrecista prefiero no hablar, hay gran cantidad de material que explica sus misterios, pero soy de los que les gusta pensar que El Turco, en verdad, era un autómata capaz de pensar y jugar ajedrez.


miércoles, abril 24, 2013

El tema del miércoles: La quiero a morir

Cambiamos el género hoy, vamos con este tema que seguramente muchos recordarán y el pegajoso cover que hace Muchachito bombo inferno:


miércoles, abril 10, 2013

El tema del miércoles: The very thought of you

Escuché por primera vez a Billie Holiday por el año 1992.  Fue el tema The very thought of you en la película Eternamente joven, escrita, por cierto, por J.J. Abrahams.  Desde entonces quedé prendado de la voz de Lady Day y no reparo en mandar a callar a nadie cada vez que la escucho.

Carmen McRae fue una de sus grandes admiradoras, tanto así que nunca dio un concierto sin interpretar al menos una canción relacionada con Lady Day.  Para hoy les dejo mi primera canción de Billie Holiday, en la voz de Carmen McRae:


domingo, abril 07, 2013

De Psicosis a Bates Motel (spoiler alert)

Esta historia de mi nuevo acercamiento a Psicosis comenzó con la película Hitchcock (2012) del director Sacha Gervasi, protagonizada por Anthony Hopkins, Helen Mirren y Scarlet Johanson.  Es una excelente comedia que ficciona la historia de la filmación de Psycho (Psicosis), que fuera la primera película de terror de Hitch (Hold the cock), y donde el director nos hace testigos de los problemas que enfrentó el genio del cine por la falta de apoyo de los grandes estudios, de sus obsesiones por la dirección y por sus rubias actrices.  Entretenida y bien actuada, la excelente actuación de Hopkins bien vale la película toda.



Pocos meses después Inti nos recomendó la recién iniciada, para entonces, serie Bates Motel de A&E. Tomé nota y la dejé pendiente hasta hace alrededor de una semana, que decidí bajar los tres episodios que lleva la serie.  Es una especie de "precuela" de la película, basada en los personajes del libro de Robert Bloch, en el que a su vez se inspiró Hitchcock para su película.  Los tres primeros episodios nos dejan ver una historia ambientada a estos inicios del siglo XXI, cuidada en los detalles y que intenta recrear la adolescencia de Norman Bates y los inicios de su Psicosis.  Recomendada desde ya.
 



Pero para aclarar mejor algunos elementos de la serie, era necesario ir al libro, entonces casi de un tiro me leí Psicosis de Robert Bloch, una novela corta que mantiene el suspenso en todo momento, escrita de forma sencilla y muy descriptiva.  Sus detalles casi cinematográficos me ayudaron a entender por qué Alfred Hitchcock la escogió para su película.







Luego de haber leído el libro y para poder completar el ciclo era imperativo revisitar el clásico.  Veinte años después las cosas se ven muy distintas, más aún habiendo disfrutado el libro.  Así, anoche me dispuse a completar los cabos de mi nuevo acercamiento a la historia y vi la película de Hitchcock.  Maravillado no me despegué de la pantalla del televisor durante ciento nueve minutos.  Los geniales juegos de cámara, las tomas, la fotografía, las luces.  Una obra maestra del cine.

Pero ahora, luego del libro, pude notar los ajustes a la historia del guión de Joseph Stephano, como los diez años que quitó a la muerte de la madre de Norman, creo que para ajustarlo a la juventud del actor Anthony Perkins a quien Hitchcock seleccionó por su tímida personalidad.  A propósito de la historia, y me perdonan el spoiler (creo que no hay traducción para este término en español), hoy me atrevería a hacerle una pequeña crítica al guión: desde mi opinión me parece que no queda claro en la película el trabajo de taxidermia que Norman le hizo a su madre. 




Para finalizar este comentario a Psycho referiré los tres niveles de conciencia, magistralmente retratados en la película en los tres niveles de la casa, a los que alude Slavoj Zizec en su documental The Pervert's guide to cinema y de los que Robert Bloch dice:

"Bates poseía entonces una personalidad múltiple, con tres facetas por lo menos. Era Norman, el niño que necesitaba a su madre y odiaba a cuanto se interpusiera entre ambos. Era Norma, la madre, cuya muerte no podía tolerar. Y el tercer aspecto podría ser llamado Normal, el adulto Norman Bates que debía llevar a cabo la diaria rutina de vivir, y ocultar al mundo la existencia de las otras personalidades. No eran entes completamente distintos, claro está. Cada uno de ellos contenía elementos del otro. El doctor Steiner lo denominó una «trinidad non sancta»."

Ahora quedan pendientes la segunda parte del libro de Bloch, sus cuentos y tal vez alguna de las secuelas cinematográficas.


miércoles, marzo 13, 2013

El tema del miércoles: Come rain or come shine

Ahora que el blog ha quedado para cada miércoles -y es un reclamo a mi mismo-, sigo hoy con esta bella mujer y casi olvidada voz del jazz: