domingo, septiembre 30, 2012

El caballo de Turín




Antes de ver Stalker de Tarkovsky -creo recordar haberla visto por el 2009-, pensaba que 2046 de Wong Kar Wai era una de las mejores películas que había visto en los últimos diez años.  Hoy eso cambió.

El caballo de Turín hace alusión al ya muchas veces referido evento en el que Nietzsche profiere lo que pudieron ser sus últimas palabras "Madre, soy tonto".  Al respecto Rafael Argullol nos relata: "El 3 de enero de 1889, por la mañana, Friedrich Nietzsche abandona su casa de la calle de Carlo Alberto, en Turín, para dirigirse al centro de la ciudad. En el transcurso de su paseo es testigo de una escena que le hace detenerse: un cochero está maltratando a su caballo que, exhausto, no quiere continuar la marcha. Nietzsche interviene. Rodea el cuello del caballo con sus brazos y rompe a llorar. Sus últimas palabras son: “Madre, soy tonto” (“Mutter ich bin dumm”). Luego viene el derrumbe, una pérdida del habla y de la conciencia que durará diez años, hasta su muerte justo en el cambio de siglo, en 1900."

Dirigida y co-escrita por el húngaro Béla Tarr es tal vez la historia del caballo y es también la de un padre y su hija que se desvanecen progresiva e impasiblemente en una pesadilla Nietzcheana que poco a poco los lleva hasta la nada.  Asistimos a seis días en la vida de rutina y pérdida irremediable de estos dos personajes en medio de una ventisca otoñal en algún agreste y abandonado campo.

El segundo de esos días y ya luego de una hora de película, un inesperado visitante sostiene un monólogo zaratustriano que seguramente puede ser considerado como una de las más logradas líneas del cine de todos los tiempos.  Unas líneas que valen la película toda.  Sobre ese gigantesco monólogo dice Argullol: "En el centro de la película hay un monólogo potente y apocalíptico a cargo de un extraño visitante que aparece y desaparece sin dejar rastro, un monólogo destinado a permanecer como una perla ardiente en la historia del cine."

Para terminar sólo queda por decir que la delicada dirección de Béla Tarr nos obsequia un film en el que la fotografía tiene el cuido de pinceladas de un cuadro en perfectos tonos de grises y sombras.

viernes, septiembre 21, 2012

Papel borrador (Gratte-papier)

El programa Cortos I-Sat me regaló este creativo y excelente corto.  Todavía estoy tratando de averiguar qué libros leían


martes, septiembre 18, 2012

Todos los juegos de nuevo



Hace algún tiempo, por los días en los que Daniel y su Xbox andaban por estos lados, estuve pegado con el juego Civilization de Sid Meier.  Hace como 6 meses  me dio por buscar y ver si había actualizaciones del juego y de si era posible descargarlo para PC.  Entonces descubrí GamesTorrents, el Civilization V y otros muchos juegos.

El juego sigue siendo el mismo, el de la computadora, claro que los gráficos y algunas características mejoraron notablemente.  Yo me abstraigo y juego, por horas casi siempre.  Pero ahora en esta ínsula tomada -pero no perdida- hay quien me pregunta por qué juego y por qué duro tanto jugando.  Yo sólo sonrío y sigo cosntruyendo mi imperio.  Pero a veces debo responder a cosas como ¿por qué prefiero jugar con los griegos, los franceses o los aztecas y no con los Estados Unidos, los chinos o los japoneses?, ¿que por qué si son imperios también?.  Ensayo respuestas que cada vez parecen distintas y digo cosas como que es muy difícil ser aséptico a todos los imperios, que tengo simpatías en particular por aquellos que privilegiaron, y privilegian, la cultura y que me gusta pensar que es posible ganar sin guerras. Qué se yo.

De momento sigo jugando con la portátil pero considerando seriamente la posibilidad del PS3, y así seguir llenando la ínsula de aparatos, míos.


viernes, septiembre 14, 2012

Mátenme porque me muero



Cerelaque por fin compró su kindle luego de quedar convencido por mi prédica evangelizadora,  así que como lógica consecuencia le debía una visita para jurungar el aparatico y copiarle la biblioteca que he ido acumulando hasta ahora.  Ayer, llegado a su casa conversamos sobre la comodidad de la lectura electrónica y de su nuevo evangelio que ya consiguió otra adepta en su tía, configuramos el calibre, los correos y procedimos a copiar los hasta ahora 13 Gb de libros.  Por supuesto que lo primero que Cerelaque quiso copiar a la biblioteca del calibre, y que fue uno de los puntos fuertes para terminar de convencerlo de comprar el kindle, fue la carpeta de Enrique Jardiel Poncela.  Recuerdo que le dije que por fin había podido "hojear" la escurridiza Espérame en Siberia, vida mía gracias al kindle.

Pues bien, resulta que esta mañana el azar concurrente que siempre aparece con la única condición de que uno esté atento y consciente, me condujo por medio del zapping a la recién iniciada Mátenme porque me muero en la que me quedé luego de ver aparecer a La Tongolele y Tin Tán.  Inmediatamente me llamaron la atención los diálogos y la voz españoleta del narrador en off por lo que me senté en la computadora de mi ínsula y "gugleé" (debería la academia convertirla en verbo) el nombre de la película para encontrarme con la gratísima sorpresa de que es una adaptación de Espérame en Siberia, vida mía.  De la película sólo diré que es una sucesión de alocadas situaciones muy propias de Jardiel Poncela y que me mantuvo pegado al TV, riéndome las más veces, hasta que terminó.

Del libro, pues aún lo hojeo voy en el 55 por ciento y quedan más de 200 páginas.