sábado, abril 14, 2012

Vamos de putas



Me topé por serendipia con L'Apollonide, mientras buscaba sobre una serie televisiva francesa llamada Maison close persiguiendo a su vez a Jemima West, de quien me enamoré haciendo de Vittorio en la nueva temporada de The Borgias. Fue entonces que apareció en la búsqueda: L'Apollonide (Souvenirs de la maison close).

Contrariando nuevamente a algunas críticas histéricas de muchos que dicen saber de cine y de paso se atreven a escribir, me parece una película extraordinaria en la que asistimos a la vida diaria de una casa de citas del París de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. La vida de las putas.

Es una película que transcurre lentamente entre las escenas de la vida diaria de las muchachas (la mayor tiene apenas 28 años) y sus acaudalados clientes. Entre ellos un Louis de apellido Vuitton y un pintor que bien pudiera ser Courbet y que repite a cada chica: "los hombres nunca miran el sexo de las mujeres lo suficiente". (ver: el origen del mundo).

Las muchachas a diario se cuentan los sueños en los almuerzos preparados por la judía, ó la risueña, quien se encarga de los quehaceres después de que un cliente con quien soñaba le transfiguró el rostro en una sonrisa permanente parecida a la del Guasón; por otro lado la argelina les echa las cartas para ver el futuro, ese futuro distinto al de seguir atadas a las eternas deudas con la Madame. Clothilde mientras se enamora de su pintor quien ella cree que puede pagar sus deudas y llevársela, luego de haber estado 12 años en la maison. Pero Michaux se enamora de otra de las muchachas, olvidando a Clothilde quien se hunde en el opio y sigue soñando.

Lo mejor de la película es que no hay sexo explícito, es la vida de ellas, las olvidadas, las que deben permanecer ocultas en esa casa para que ninguno de sus clientes se sienta avergonzado frente a sus familias.

Con fotogramas que nos recuerdan a las mujeres de los cuadros de los impresionistas, la película tiene varias escenas memorables como en la que asistimos al terror de las mujeres por la consulta ginecológica y una escena final que nos muestra a una Clothilde(muslos finos), sonriente, en una calle parisina cualquiera del siglo XXI, ejerciendo el oficio más viejo del mundo, casi un siglo después del cierre de L'Apollonide.

Para mi, una imperdible del 2011. La gente de Cahiers du Cinéma le dio el octavo puesto de diez, entre las mejores del año pasado.

jueves, abril 12, 2012

Del terror del cine (II)




Pues resulta que The human centipede es una película de esas para un domingo en el que no tienes nada más que ver, ni tienes ganas de agarrar un libro. La idea sola da terror es cierto, y me refiero al argumento, pero a mi parecer está mal llevada y el personaje principal, el doctor, parece más una caricatura que un personaje de terror.

Pero A Serbian Film, A Serbian Film... es una de las películas más sórdidas que he visto en mi vida, nada apta para dogmáticos y mojigatos. Con una dirección muy bien cuidada y una fotografía que hace de las imágenes una galería repugnante y nauseabunda. Es un verdadero espectáculo de horror, violenta, iconoclasta e irreverente. Que me perdone el maestro Pasolini, pero creo que Saló ya es cosa del pasado.

Siguiendo con otro cine Tecnorrante me ha recomendado, ya hace tiempo en verdad, Battle Royale. Ya está en el disco duro, pero la dejo para luego y cuento. Por ahora sigo anotado en la onda nostálgica por el buen cine que hollywood parece haber impulsado en la última entrega de los Oscar. Ah y los zombies claro.