lunes, julio 04, 2011

¿La pelota no dobla?




Tomo prestado el título de este excelente libro, para contar de la alegría que el fútbol me ha regalado en el día de ayer:

El fútbol premia, no cabe dudas, pero esos premios derivan siempre de la constancia. Así, luego de casi diez años de asistir religiosamente cada sábado a ver los partidos del equipo de Daniel, el Director Técnico me pidió, hace dos semanas, que le ayudara con los muchachos, asistiéndolo en los entrenamientos y los partidos, en miras al campeonato que disputaremos en Perú en agosto próximo. Honor que, gustoso, acepté de inmediato.

Luego de la primera práctica con el equipo, nos tocó el partido de la liga local del pasado domingo, que debía ser de trámite ante un equipo de los últimos puestos de la tabla. Fue entonces que el azar y las circunstancias conspiraron (tal vez a mi favor), para que el DT no llegara al partido, por problemas familiares, y le tocara a este humilde servidor asumir la dirección del equipo.

Pues bien, la cosa parecía fácil e hicimos la alineación relativamente confiados, para salir a la cancha a ganar el partido. Pero como la pelota es redonda, comenzamos perdiendo el partido con un equipo con poco que perder, que trababa los espacios y anticipaba los pases de los nuestros. Los muchachos apretaron y aunque desperdiciamos algunas oportunidades de gol, pudimos igualar el partido. Entonces cerca del minuto 40, un error en la portería nos puso de nuevo abajo y cerca del fin de la primera mitad, una defensa que había estado floja, permitió otro tanto que nos dejaba por dos abajo. Los cambios no pudieron esperar, el portero lesionado y un delantero golpeado, obligaron dos cambios que se sumaron a un tercero, para tratar de resolver el problema en la defensa.

Nos fuimos al descanso y este novel DT por circunstancia, solo trató de animar a los muchachos y motivarlos a sacar provecho de las debilidades notorias del otro equipo.

La segunda mitad comenzó con un medio campo algo enredado, pero con una evidente mejoría en la defensa, dos cambios más se sumaron para reforzar la lateral derecha y proponer un tercer delantero. Los muchachos se fueron arriba a buscar el partido y en un tiro libre llegó el descuento, que se mantuvo hasta cerca del minuto 80, en el que llegó el providencial empate. Entonces, en una acción discutible, nos sacaron una tarjeta roja, porque el árbitro consideró que nuestro último hombre cortó una clara ocasión de gol.

Ya con diez y cuando parecía que nos debíamos conformar con un punto, faltando dos minutos para terminar el partido, llegó la diferencia, el glorioso cuarto gol, para sellar un 4-3 que dejó constancia de la entrega de los muchachos, del hecho de que no hay enemigo pequeño y de que jamás ningún partido puede darse por perdido.

Mi agradecimiento a todos los muchachos del equipo por regalarnos esta victoria, en especial a Michael Sánchez, Brayan Adjunta, Wilfredo Brito, Raybert Rondón, Carlos Aranguren, Jhosepk Tapia y Daniel Delgado. ¡Felicidades muchachos y sigamos adelante!.

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