domingo, diciembre 26, 2010

La fuerza de existir


La edad de la esperanza - Oswaldo Guayasamín


Domingo, recién me doy cuenta. Solo hoy en casa, duermo y leo, nada más. Dejo este breve texto, tomado del extenso prefacio de La fuerza de existir:

"Sereno, sin odio, más allá del desprecio, lejos de todo deseo de venganza, inmune a cualquier rencor, al tanto del formidable poder de las pasiones sombrías, sólo quiero la cultura y la expansión de esa 'fuerza de existir', según la feliz frase de Spinoza, engarzada como un diamante en su Ética. Sólo el arte codificado de esa 'fuerza de existir' cura los dolores pasados, presentes y por venir".

Michel Onfray. La fuerza de existir. Editorial Anagrama. 2008.

P.S.: Lejos de la negación del Grinch y la misera de Scrooge, la navidad es para mi una renovación, el comienzo de un nuevo ciclo, inmaculado, esperanzado. No se, tal vez sea esa torpe manía que tengo de siempre ver el vaso medio lleno.

viernes, diciembre 24, 2010

Rostros


Ejercicio Plástico - David Alfaro Siqueiros


Me ocurre que con frecuencia veo rostros que me parecen conocidos. No sólo humanos, sino prójimos. Ellos o ellas pasan y me miran, yo trato de reconocerlos a pesar de los años. Algunos logro identificarlos -parece que tengo alguna habilidad para extrapolar las facciones en el tiempo-, otros simplemente pasan y siguen perdidos en la memoria. Hace unos días reconocí, a pesar de las canas y los surcos del tiempo en su rostro, a un viejo amigo del liceo. Perdomo recordé, y le saludé afectuosamente, el me recordó y me dijo: ¡cuántos años!. Aún cuando todavía no tengo canas, es posible que ellos noten, de la misma manera que yo noto en los suyos, el paso del tiempo en mi rostro. No lo se.

Hace dos días vi unos ojos verdes de mujer que me miraron inquietos, yo sostuve la mirada por unos segundos pero no acudió ningún nombre a mi débil memoria. Luego los ojos se cruzaron frente a mi y me miraron como inquiriéndome, sin decir nada de nuevo. Pero al pasar ella, volteé y pude recordar en su manera de caminar a una otrora bella muchacha, que me llenaba de nervios tan solo con su saludo y un beso de buenos días en mi mejilla, cuando casi a diario esperaba a verla pasar sentado en la plaza frente al liceo. Demasiado tarde.

Pero hay otros rostros, acaso perdidos para siempre, que suspendemos en el tiempo y la memoria, para quienes el corazón y los nervios se guardan intactos. Vaya para ellas y su belleza intemporal, este breve texto.

lunes, junio 07, 2010

El juego que no se ganó




Quedar 5-0, luego de haber llegado a semifinal, hace de la vieja conseja aquella de que lo importante no es ganar sino competir, una verdadera mierda. El fútbol es pasión, nadie lo duda, y una pasión se vive, se disfruta, se sufre. Las caras de los muchachos, los nuestros, los que de verdad se sudaron la camiseta, era de una rabia contenida. Daniel que no había perdido un partido luego de la vuelta al equipo, resintió la falta de entrega. Luego del partido, haciendo un mea culpa de equipo, aparecieron los reclamos para con los que no dejaron el corazón en la cancha y mucho menos asistieron a los entrenamientos. Torpemente ensayé una arenga para el partido que viene, por el tercer lugar. Quise recordarles que la única cosa que premia es la constancia y parafrasee a Beethoven diciéndoles que el éxito se compone de 99 por ciento de trabajo y uno por ciento de talento. No estoy seguro que me hayan entendido.

Más tarde Daniel me dijo que para la próxima temporada quiere probar suerte en otro equipo. Creo que 9 años sudándose la camiseta, sin haber ganado un campeonato, es tiempo suficiente.



domingo, abril 04, 2010

Escape de la brevedad




Voy con este post para desentumecer los dedos y escapar de la brevedad que la rutina, el twitter y el muro del facebook me han impuesto recientemente. Para no arriesgar más voy de nuevo con cine y algunas de las películas que recientemente he visto y creo merecen la pena comentar. Entonces voy de arriba a abajo y de izquierda a derecha, sin orden de preferencia que seguramente si notarán en el texto.

Tetro: Más reciente película de Ford Coppola. Filmada en la boca (del río), seguramente encantará a más de un argentino, a los Xeneizes y a quienes tenemos alguna debilidad por esa zona porteña. La brutal actuación de Vincent Galo y la bellísima aún Maribel Verdú redondean una dirección y una producción muy bien cuidadas.

Desierto adentro: Terrible película mexicana sobre guerra, culpas, incesto y la particular forma que tienen los mexicanos de acercarse a la muerte.

Precious: Esta dura película la había postpuesto en varias oportunidades -sabía lo que se venía-, finalmente me dispuse y luego de unas cuantas pausas para respirar un poco, la terminé. Aún cuando dura visualmente, no es más que una película sobre los olvidados y de los esqueletos que como sociedad tanto nos esforzamos por esconder en el closet.

Antichrist: Para no mentir, pues no terminé de verla aún, esta también va de culpas al menos hasta donde llegué. Escenas subidas de tono así que pendientes con los chamos. La dirección es de Lars Von Trier.

Adoration: Un adolescente (re)escribe su vida en internet y levanta una gran polémica. Temas difíciles como la xenofobia y muchos prejuicios que nos aquejan. Muy recomendable.

El secreto de sus ojos:
Extraordinaria. Presten atención a la escena en el campo de fútbol. Nada más.

Five minutes of heaven: ¿es posible el perdón?, en esta excelente película (hecha para televisión según me enteré luego) podemos ver lo que piensan algunas víctimas de la pequeña guerra -por si no fuera suficiente contra los ingleses- entre el IRA (Irish Republican Army) y el UVF (Ulster Volunteer Force). Basada en hechos reales. Destaca la mostruosa actuación del irlandés James Nesbitt. Imperdible.

The blind side: Bajamos de tono y vemos una película fresca sobre la vida del jugador de fútbol americano Michael Oher. Inspiradora, buena para los chamos. La bella Sandra Bullock se destaca.

A serious man: El extraño y paradójico mundo judío de los hermanos Cohen. Lenta y un poco dificil de entrarle por la jerga yiddish y las particularidad de una cultura que nos es un tanto ajena. Es una visión de una cultura fundamentada en tradiciones y valores que se riñen un tanto con los valores de la cultura norteamericana en la que viven los personajes.

Everybody's fine: Es una adaptación de la suprema "Stanno tutti bene" del no menos grande Tornatore. Para quienes no han visto la de Tornatore, vale la pena. Sam Rockwell y De Niro muy bien.

sábado, marzo 06, 2010

De vueltas y orgullos



Lo dicho. La pasión pervive. Soy reiterativo en este post que sólo quiere dejar constancia de la alegría de Daniel y de mi orgullo de padre.

En el partido de hoy fueron dos sus goles -en los últimos veinte minutos y con diez en cancha-, para empatar un partido que se había complicado y que finalmente le da un punto más al equipo. Con los dos de hoy ya Daniel suma cuatro(4) en cuatro (4) partidos.

Desde su vuelta, el equipo tiene dos ganados y dos empates. ¿Nada mal no?.

P.D.: Perdonen lo sonso de la foto, pero mi pasión de fanático me aleja de la cámara en cada jugada importante.

domingo, febrero 07, 2010

Lo que nos salva



Ningún hombre o mujer (para aquellos susceptibles al asunto del género) debería dejar de lado sus pasiones, ni siquiera aún cuando estas parezcan consumirnos. Creo que las pasiones son esa parte de nuestra esencia que, aunque no reconocidas como tales, siempre estarán allí. Sólo hay que reconocerlas, dosificarlas si fuera necesario como única medida permitida y dejar que nuestra existencia discurra entre esas pasiones que son las que al fin y al cabo nos salvan.

Luego de casi tres años, tal vez más y no quiero recordarlo con precisión, Daniel volvió al fútbol, que parece su pasión desde aquel mundial que vivimos en el 94, él en el vientre de su madre, yo hablándole de los jugadores y los equipos, y sintiendo sus pataditas pretendiendo que ya comprendía de lo que iba el juego. En el mundial siguiente ya sabía leer y recuerdo que se aprendió los nombres de la mayoría de los jugadores gracias a un álbum que le compramos. Lo demás puede resumirse en siete años consecutivos desde sus seis, poniendo su corazón en cada partido cada sábado.

Entonces cambiaron las circunstancias: vino la adolescencia, llegó una afección renal y los problemas asociados con la separación de los padres. Pero la pasión continuó, porque no podemos cambiar nuestras pasiones, y entonces se dio la vuelta a la cancha. Y aunque ya hubo un intento previo hace un año, esta vuelta de ahora a su pasión (la nuestra) no solo fue premiada con un gol temprano, al segundo palo luego de escaparse por la izquierda frente a un arquero que hizo el achique pero que nada mas pudo hacer, sino con la victoria 4 a 2 de su equipo.

Ahora a sus quince creo que ha comprendido que jamás debe separarse de sus pasiones.