domingo, abril 20, 2008

Las palabras y Caravaggio


Amor victorioso. Caravaggio


Hoy solo leo y releo Amor y terror de las palabras que parece no acabarse o recomenzar cada vez que lo tomo desde hace dos semanas. Transcribo un pequeño pero hermosísimo fragmento:
Quiero elevarme hasta la altura de tu belleza e impregnarla de mi vacío pulsante, de mi semilla obscura que gravita inconteniblemente hacia otra luz y otra música inalcanzables para mi sin ti y para ti sin mi. Rompamos los velos de este encuentro. Entrégate. Ábrete magnolia

Al fondo sonaba Pedro Guerra quien cantaba su tema Caravaggio: Infierno y cielo son un mismo lugar/¿puede un hombre malo ser del diablo y ser de Dios?/un puñal y un pincel/entre sus dedos todo es sensibilidad/¿puedo ser del diablo el corazón de un hombre bueno?/un pincel y un puñal.

Es domingo, hace calor, sigo entre el amor, el terror y la fascinación.

2 comentarios:

Nani dijo...

muy buena reflexión... Esta dualidad se deriva de la inclinación límbica de defender nuestras pasiones,sean buenas o malas, incluso cuando estas atentan contra nuestro propio bienestar y el de nuestros semejantes. Ya lo dijo Shakespeare: “Dadme un hombre que no sea esclavo de sus pasiones y yo le colocaré el centro de mi corazón”.

Intheflesh dijo...

Yo siempre digo: estos otros que viven dentro de mi. Saludos Nani. Un abrazo