sábado, agosto 20, 2005

De vueltas y recovecos


Yo Mario, el saltaplanetas - Mario Abreu

El Turco Najul me había recomendado el sitio hacía algún tiempo. Yo recordaba el nombre: Pan 900 en Sabana Grande. Llegado a Caracas lo primero que hice, apenas pude, fue tomar el metro e ir a buscar el sitio. En efecto allí estaba el muchacho con su puesto de joyas del cine de todos los tiempos. Pude hacerme con algunas copias de clásicos como Rashomon, La Dolce vita, El Nosferatu de Murnau y Saló o los ciento veinte días en Sodoma, entre otras. En particular Saló es una de las películas que siempre he querido ver, a pesar de la rudeza y hasta sordidez que, según he leido, representa. De Pasolini sólo recuerdo vagamente haber visto "El Evangelio según San Mateo" en algún cine club perdido cerca del obelisco barquisimetano. Al día siguiente Tecnorrante me recomendó otro recoveco cerca de la Universidad Central donde pude hacerme con otras copias y algunos videos.
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