viernes, abril 29, 2005

Todo este campo es mio



Simón Díaz repitió incansable su tonada. La autopista parecía alargarse indefinidamente así como la, a veces hermosa otras terrible, sensación de estar conmigo mismo. "Todo este campo es mio... mio". Llegado a casa tres bellos ángeles (dos pequeños, otro no tanto) poblaron y llenaron el campo entero.
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