viernes, diciembre 31, 2004

De la vida y el nuevo año


La danza - Henri Matisse

La cercana posibilidad de la muerte me hizo pensar. Leo a Savater y me regala este fragmento "...en la muerte no hay nada positivo que pensar. Cuando la muerte nos angustia es por algo negativo, por los goces de la vida que perdemos con ella en el caso de la muerte propia o porque nos deja sin las personas amadas si se trata de la muerte ajena; cuando la vemos con alivio (no resulta imposible considerar la muerte un bien en ciertos casos) es también por lo negativo, por los dolores y afanes de la vida que su llegada nos ahorarrá. Sea temida o deseada, en sí misma la muerte es pura negación, reverso de la vida que por tanto de un modo u otro nos remite siempre a la vida misma, como el negativo de una fotografía está pidiendo siempre ser positivado para que la veamos mejor. Así que la muerte sirve para hacernos pensar, no sobre la muerte sino sobre la vida".

Entonces extendamos los brazos con la certeza de la vida y recibamos el nuevo año con la absoluta convicción de algo mejor. Salud, paz, armonía, amor y luz en este nuevo año para todos.

De la muerte


Alejando a la muerte - Angel Martin

Murieron otros, pero ello aconteció en el pasado,
que es la estación (nadie lo ignora) más propicia
a la muerte.
¿Es posible que yo, súbdito de Yaqub Almansur,
muera como tuvieron que morir las rosas y
Aristóteles?

Cuarteta – Jorge Luis Borges

jueves, diciembre 30, 2004

Navidad de vuelta


The Therapist - René Magritte

Hoy decidí salir a buscar la navidad y traerla de vuelta. Yolanda y yo fuimos al centro comercial, algunas diligencias y un par de zapatos para ella ocuparon el tiempo. Yo siempre estuve fuera de las tiendas esperándola, allí entre la gente volvió el miedo. Miraba los rostros y los gestos, todos me lucían sospechosos, supongo que la expresión de mi rostro zambo les debió parecer sospechosa a algunos de ellos también. Saludé a un par de amigos sin mucho ánimo, no les dije nada. Vi a una antigua novia de la Universidad que iba de la mano con alguien, sólo la vi pasar. Seguí mirando rostros, tratando de diluir el miedo. No fue posible. Volvimos a casa callados con un jamón planchado, una botella de tempranillo y algunas otras bolsas para devolvernos la navidad. Llegué a casa y encendí el computador para escribir este post, escucho algo de Morphine buscando algo del efecto de la droga verdadera. La botella de tempranillo está refrescándose, para mas tarde acompañar y llenar el espacio con una copia de “Los olvidados” de Buñuel que mi buen hermano Max me ha regalado.

miércoles, diciembre 29, 2004

Cuento de Navidad

Este no lleva imagen, no hay imagen posible. Trato de recomponerme, escucho Bajofondo tango club, luego la sublime voz de Carmen McRae me ayuda otro poco. Les relato la terrible historia, el horror que vivimos hace 48 horas:

Todo comenzó con el hierro, negro, infame, la pistola que apuntaba hacia mi y hacia mi pequeña de cinco años. Empujo a Laura detrás de mi, ella, Yolanda y Daniel se quedan paralizados por un segundo, el cañón amenazante los mira, luego corren, yo suelto la muñeca de mi Laura, converso y accedo mansamente a entregar la llave del carro, entonces uno de ellos, el de rojo, dice: no nada vente. Les replico con calma, con la cabeza hacia abajo, el otro, el muchacho nervioso dice, casi grita: ¡cállate y súbete al carro mamagüevo!. Aún así mantuve la calma, le expliqué tranquilamente al de rojo, que se había puesto al volante, que la llave cuadrada quitaba el tranca palanca. El muchacho con el hierro continuaba nervioso, le dije - pana baja esa pistola que me tienes nervioso -, el conductor le dijo: - bájala guevón que te la pueden ver y el chamo está quieto. Vacié mis bolsillos mientras avanzábamos y los guiaba hasta pasar la avenida puesto que los nervios o la falta de conocimiento de la zona les hacían preguntarme por la salida. Habíamos subido por la carrera veinticuatro, atravesamos la avenida por la calle doce y luego cruzamos por la veintisiete hacia la izquierda, hacia el callejón.
-¿pa’ dónde vamos? – pregunto
el conductor más calmado dice - ud. tranquilo que si no se pone payaso no le va a pasar nada.
Yo miraba hacia abajo, me coloqué detrás del conductor para que el copiloto pudiera verme mejor y alejarme del gélido hierro que estaba cerca de mi costilla, - mira voy a sentarme aquí para que me veas bien, voy a poner mis manos en las piernas pero baja esa arma que no voy a hacer nada.
- clávate de cabeza en el piso con las manos en el piso- dice el conductor,
- chamo pero no quepo pana – respondo,
– no sé usté se acomoda ahí como pueda y pone las manos en el piso - es entonces que rueda el asiento hacia delante y yo puedo ubicarme en cuclillas con las manos en el piso y la cabeza hacia abajo, la pistola amenazante ahora estaba cerca de mi oreja. En ese momento se acerca otro carro, escucho dos voces más
- que hay? – preguntan del otro carro
- nada 120 en efectivo y el celular - ,
- está marca’o, nada raquetea la maleta y lárgalo por ahí – dice la voz del otro carro,
- a este lo llevamos pa’l hueco - .

El otro carro arranca, el conductor se dirige a mi y me dice: - chamo callai’to y quietecito que no le va pasar nada si no se pone payaso. ¿cuál es la clave de la tarjeta de crédito? -,
– no tengo clave para retirar efectivo -, le digo - solo para hacer consumos –
- cómo no vas a tené, querés que te metamos un pepazo!, grita molesto.
me paresuro y respondo – no tengo chamo te lo juro por mi madre, tu crees que me voy a poner cómico, si mira como me tienes, puedo darte las claves de la tarjeta de débito si quieres o vamos a sacar plata del cajero -. Hubo un silencio.

Seguimos dando vueltas, entonces me dice: - cuando me pare te vas a bajar y vas a caminar como si nada - ,
- Tranquilo viejo lo que tu digas- le respondo.
Le dice al otro: - ya sabes lo que tienes que hacé, si se pone cómico lo quemas- .
El carro se detiene: - bajate pues!!!- ,
- no puedo me tienen que abrir por fuera, tiene seguro de niños- respondo. El copiloto abre y salgo caminando, se coloca a mi espalda y siento la temperatura del hierro, hay un grupo de gente cerca, no me atrevo a nada. - Camina tranquilo- me dice.
Nos internamos en el monte, - bueno vas a hacé lo que yo te diga y no te va a pasá nada -
- Tranquilo pana, tranquilo, lo que usted diga-
- Camina, dale por ahí
- por dónde- pregunto,
- ¡derecho mamagüevo!-,
- tranquilo pana dime que tengo que hacer y yo lo hago-.
Me indicaba el camino con el cañón de la pistola en mi oreja, la oscuridad era casi absoluta y yo caminaba lento, imploraba a las alturas, a todos mis muertos.
- ¡Camina coño e’ tu madre!, ¿qué te pasa ‘tas caga’o? ,
- claro que ‘toy caga’o- le respondo, - yo quiero mi vida pero es que no veo nada -,
- el que quiere su vida la cuida, cállate, dale y más nada-, el tipo toma su celular con la otra mano y con la luz me guía, cruzamos, derecha e izquierda intermitentemente, él conocía el camino perfectamente, nos adentramos en el monte, escucho el correr de agua de una quebrada con seguridad, entonces me dice: - cuida’o que ahí hay un hueco -, lo que para mi fue toda una revelación, una voz providencial: no me va a estar cuidando si me va a matar, pensé. Seguimos y nos encontramos un pequeño muro:
- sube por ahí - ,
- no puedo -, le respondo pausadamente, las piernas me temblaban
- claro que puedes mamagüevo, súbete coño e’tu madre! - ,
- ok ya tranquilo chamo- doy el salto, él salta detrás de mi, unos pasos más adelante me dice:
- vas a caminar hacia la luz y no te pongas payaso -
- tranquilo pana – yo aún temía la bala mortal.
Yo camino hacia la luz, despacio, el se detiene, yo me adelanto unos pasos en el monte de dos metros de altura, él pregunta:
- ¿dónde vas? -
- aquí – respondo.
Así continuamos mientras la voces se alejaban, por último escucho un grito lejano que dice: - ¡dale hacia la luz! -.
Me detengo, miro hacia atrás, doy a gracias a Dios y pienso: bueno es una quebrada pero ¿cuál?, sigo hacia la luz e identifico las luces de mi antiguo colegio, camino unos pasos y diviso la cúpula de la iglesia donde me bautizaron, hice la primera comunión y me casé, vuelvo a dar gracias a Dios y esta vez incluyo a mis muertos. Luego decido devolverme por la poca certeza de saber si podía salir caminando hacia adelante, después de todo: ¿Cómo creer en la palabra de un malandro?.
Retomo el monte, alto, oscuro, me pierdo, doy vueltas, entonces me calmo y pienso, me voy por el agua río abajo. Me meto a la quebrada, con el agua a las rodillas avanzo lento, cuidadoso, una luciérnaga a mi lado me hizo dar un salto, un susto tremendo. Continúo y consigo el muro que había encontrado minutos antes con mi secuestrador a mis espaldas, avanzo hasta que veo las luces de las casas, salgo del agua saltando la pared de la quebrada que se había hecho alta y, con cuidado casi sin hacer ruido, abro la puerta de una cerca que encontré y que separa las casas de la quebrada. Camino cauteloso, me percato que fue el mismo sitio por donde me bajaron del carro, sigo, una señora que encuentro en el camino y a quien le relato brevemente lo sucedido, me ayuda y me guía hasta la salida, luego consigo un grupo de jóvenes a quienes les hago el mismo relato y acceden a acompañarme hasta salir a la avenida, a la luz. Luego de cincuenta metros de estar caminando por la avenida, en otro acto providencial, mi hermano me encontró. Después todo fue llanto y alegría. Al día siguiente el carro apareció intacto. Mi esposa y yo aún estamos tratando de olvidar la amarga experiencia.


lunes, diciembre 27, 2004

Mar adentro



Yo si me atrevo, cierro la puerta y coloco el cartel que dice: "Silencio, estoy viendo mar adentro". Y me conmuevo y me sumerjo "mar adentro, mar adentro en la inanidad del fondo donde se cumplen los sueños"

Sitio Oficial de Mar adentro

domingo, diciembre 26, 2004

Hesitation


Hesitation - Gayle Stott Lowry

Leyendo una hermosísima edición de una selección de poemas de amor de Neruda titulada "Oda a la bella desnuda y otros escritos de amor" (Ediciones Ekaré, 1998), que tuvo a bien presentarme el amigo Ivar Baras, sufrí esta vacilación, esta dificultad de sortear el recuerdo de la bella distante. Transcribo un fragmento de un poema llamado "Si tu me olvidas". Vaya para ti, bella distante, toda mi melancolía.

"Tu sabes como es esto
si miro la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan"

Pablo Neruda

sábado, diciembre 25, 2004

Mucho y poco en exceso


5 muertes 11 veces en naranja - Andy Warhol

Hoy es uno de esos días en los que me levanto y tomo el primer libro que se me pone enfrente, hoy le tocó a el caminante y su sombra de Nietzsche. En un ejercicio oracular abro el libro y Nietzsche me presenta el siguiente aforismo: "En nuestros días todos los hombres viven demasiado y piensan excesivamente poco; al mismo tiempo que tienen un hambre voraz, sufren cólicos, por lo que adelgazan palpablemente, al margen de lo que coman. Quien dice que no le ha pasado nada en su vida, pasa por un imbécil". Luego me dispuse a pensar. Encendí el computador, busqué, seguí pensando, mientras me dispuse a revisar MP3s que había descargado y aún no había escuchado, descomprimí los de Chico Science y Nacao Zumbi (Da lama ao caos y Afrociberdelia) y descubrí una extraordinaria mezcla de ritmos americanos, brasileños y africanos; Su ritmo, que él mismo denominó "mangue", es una experiencia donde parece que todo puede existir. Tomé a Nietzche de nuevo y para cerrar este post me regaló esto: "No todo final es un objetivo. El final de la melodía no es su objetivo; pero, a pesar de esto, si la melodía no llega a su final, no logra su objetivo. Todo un símbolo"

jueves, diciembre 23, 2004

Mr. Hankey



Les presento a Mr. Hankey traducido al español como el Sr. Mojón, uno de mis personajes favoritos de South Park, en especial me gusta el capítulo de los clásicos de navidad del Sr. Mojón. Si ya sé este es un post extraño, no es de los que acostumbro pero ¿acaso no tengo derecho a un poco de ligereza también?,¿banalidad tal vez?. No pretendo convertir este blog en una revista de variedades (como muchos otros), pero un post ligerillo no le hace daño a nadie. Ahh me olvidaba: FELIZ NAVIDAD PARA TODOS!!!

miércoles, diciembre 22, 2004

Parece McGuevara's



Una canción que escuchaba por estos días me sugirió este Post, les copio un fragmento:

"Todos se dejan la barba y el pelo como él
Pero no son como él
Todos declaran y hablan en nombre de él
Como si fueran él
Yo me pregunto que estará pensando él
Si pudiera ver
Cómo se llenan de plata hablando de él
Sin saber nada de él

Todos se compran la remerita del Che
Sin saber quién fue
Su nombre y su cara no paran de vender…

Parece McGuevara’s o CheDonald’s
Parece McGuevara’s o CheDonald’s"

Kevin Johansen



Esta es la foto original tomada el 5 de marzo de 1960 en la Habana, Cuba por Alberto Díaz Gutiérrez conocido como Korda. Se dice que es la imagen más reproducida en la historia de la fotografía. Claro todo ocurrió luego de la muerte del Ché. Mike Tyson la lleva tatuada en el pecho y Maradona en el hombro derecho. Es posible entonces que Kevin Johansen tenga razón: "Al final nunca muere el que no teme morir"

lunes, diciembre 20, 2004

Vamos de putas pues


Medias - Henri Toulouse-Lautrec

El reciente libro del Gabo: Memoria de mis putas tristes, una hermosa novela bellamente escrita sobre un nonagenario enamorado, me hizo revisar algunos textos anteriores, un post titulado "Fantasmas de mi corazón" sobre mis putas de holywood y un texto titulado "Versace" escrito por El_Gaviero un amigo que publica en predicado, seguramente de sus putas de cabaret:

Fantasmas de mi corazón
Versace

Cuando muera


Venus y Marte - Sandro Botticelli

Cuando muera cierra las puertas, todas tus puertas y entonces reniégame, repróchame, conjúrame, maldíceme. Pero ahora, mientras existe y persiste este soplo de vida, hunde tu mano en mi pecho, siente el trémulo palpitar de este corazón que es tuyo, siente su latido que es tu latido y sabrás entonces que solo por tu voluntad se sostiene

viernes, diciembre 17, 2004

Oficio


La condición humana - René Magritte

“En los bosillos llevo fantasmas de mi abuelo,
diez fotos del cincuenta y una guerra civil.
Sonido de tambores. El barro y los espejos
Donde se contemplaron los rostros que no vi.

Y llenan mis bolsillos promesas de un futuro
Nacido de un pasado cargado de dolor,
Mujeres contra el suelo, infancia frente a Cristo
Idiomas y banderas, la ira y el amor”

Pedro Guerra


Del barrio conservo carencias, creencias, cariños, constancias. Llevo conmigo recuerdos de las casas con olor a tierra, techos de zinc y puertas de madera gastada. También del barrio me queda la compasión, la paciencia, la comprensión, el oficio de ser buena gente. Precisamente este oficio, a veces ingrato, me ha tocado ejercer en este descanso de fin de año. Por obra del azar atiendo por estos días y durante el tiempo que resta del año, a una cuñada recién intervenida quirúrgicamente. Desvalida y casi desamparada por sus cercanos, yo, de quien en ella en ocasiones ha hecho comentarios inapropiados, ahora soy sus manos, su ángel de la guarda. Debo decir que sólo estoy dando fe de la herencia de mis abuelos y mis padres: el oficio de ser buena gente.

domingo, diciembre 12, 2004

¿Lo mejor?



Y ahora me van a decir que los mejores blogs son los que peor escriben.

Leyendo la revista todo en domingo descubrí el oprobio: Lo mejor punto com da el primer lugar en la categoría blogs a Peor es nada y como finalista Weblog Venezolano. Por amor de Dios!!!!, ¿quienes son estos tipos que dan estos premios?, ¿quienes votan?. Lejos y fuera quedan excelentes blogs como Imakinaria un blog múltiple escrito excelentemente (de donde Weblog venezolano, quien comenzó como un blog netamente político, copia su recientemente remozada apariencia), Impulsos y sentidos donde Cereza con su característico y jocoso estilo decide llamar las cosas por su nombre y por qué no mencionar a El Liberal venezolano, un blog político inteligente, como algunos ejemplos de una excelente gama de blogs escritos por venezolanos y olvidados por los "votantes" de lo mejor de punto com. Para terminar y solo por curiosidad les invito a dar un vistazo a los patrocinantes del premio y algunos textos de los "ganadores".

Caracas... ¿Te quiero?



De nuevo Tulio Hernández cae en desgracia escribiendo otro artículo por encargo con la intención de publicitar un libro de fotografías de Nicola Rocco titulado “Caracas cenital”, mismo que por concurrencia también es referido ampliamente en horas de la tarde, en la misma línea, en el “tele show” Aló ciudadano. Hernández comienza con un breve relato de un vuelo en helicóptero sobre la otrora ciudad de los techos rojos, en el que nos refiere: “En cuestión de segundos se pasa del placer enorme de mirar ese conjunto genialmente armónico que representa el campus de la Universidad Central de Venezuela al susto de la abigarrada concentración de edificios anodinos que se apretujan en el centro de la ciudad”, acto seguido con otro terriblemente desafortunado símil, luego de deshacerse en alabanzas por las casas de la Lagunita, nos dice: “la fastuosa estampa de las casonas de La Lagunita, con sus prados verdes bien cuidados, gazebos resplandecientes y azulosas piscinas a las imágenes cuartelarias de la zona industrial de Los Ruices, camino de la inocultable pobreza de los cerros petareños”; y para finalizar se refiere a las zonas que circundan los distribuidores El Ciempiés y La Araña como “la fragilidad diminuta de los centenares de barrios de ranchos que han crecido a sus pies”. Es entonces cuando decide presentarnos el libro hablándonos desde la óptica de un perfecto desconocedor de la buena fotografía, de las casi trescientas páginas que lo componen y de algunas vagas y también poco afortunadas conclusiones de las formas arquitectónicas que dominan la capital. Pero no conforme rubrica su texto con las grandes oportunidades que, a su juicio, ofrece el libro de Rocco: “Permitir mirar a la ciudad como una unidad que es posible recuperar... la fractura clasista que separa, en una semiótica de la exlusión, barrios de urbanizaciones, colinas de cerros, personas de “marginales”, este de oeste”, “En segundo lugar, la de comprender el tamaño de la pobreza y el peso real de la ciudad “informal”... para vivirla no solo como una amenza sino como deuda social y demanda humana de inclusión” y por último sin ningún empacho pretende endosar el deterioro de la urbe capitalina al último lustro refiriéndose a: “la degradación que estos últimos cinco años la ha castigado penosamente”. Entonces Señor Hernández yo le pregunto: ¿De verdad quiere que los gazebos resplandecientes sean vistos como una unidad con los barrios de ranchos y los anodinos edificios del centro de la ciudad?, ¿que las personas de la lagunita se mezclen con los lumpen (este adjetivo se lo presto, creo que le faltó) de los cerros Petareños?, ¿que los seguramente dueños de empresas de las fastuosas casonas de verdes prados bien cuidados de La Lagunita atiendan la demanda de inclusión, paguen su deuda social y derriben las barreras que los separan de los “marginales” amenazantes de los ranchos?. Yo tal vez sugeriría retrocediera un lustro en el tiempo, se diera otro anodino paseito en helicóptero y rescribiera su texto.

miércoles, diciembre 01, 2004

Bienvenida


Pierre Auguste Renoir - Muchacha dormida

Debo aguardar paciente para dar la bienvenida a Yolanda. De momento le cedo mi brazo cuando quiere caminar, acudo presuroso cuando llama, le doy de comer en la boca como a un bebé. Hoy será un día de sombras, de penunbras, solo un día. Por las noches, antes de hoy, ella torpemente y a tientas buscaba sus anteojos, se guiaba con sus manos pequeñas y suaves mientras yo la observaba callado y apesadumbrado. Pero mañana, y luego de 36 años de ver solo contornos borrosos y a medias, le daré la bienvenida a la luz y las formas hermosas del mundo.