jueves, julio 29, 2004

El misterio del mundo



Reconozco que me ha atrapado la lectura que he iniciado con Gregorio Morales, la misma me ha llevado hasta Illya Pregogine quien habla de la entropía y la negantropía, conceptos estos que no son excluyentes. Una lucha constante entre el desequilibrio y el equilibro. Lejos de darle crédito a su teoría, y ahondando un poco más, me parece que inicia una discusión interesante en torno a los puntos de convergencia entre ciencia y filosofía, los planteamientos de Prigogine y otros han dado paso a nuevas tendencias y búsquedas. Para el nuevo tiempo, la nueva era, es necesario hallar un punto donde confluyan los saberes, reconciliarlos. ¿Será entonces que la idea del desequilibrio, el desorden creador, nos mostrará el camino?. ¿Descubriremos alguna vez el misterio del mundo”?.

Destino



Estoy desnudo ante el agua inmóvil. He dejado mi ropa en el
silencio de las últimas ramas.

Esto era el destino:

llegar al borde y tener miedo de la quietud del agua.

Antonio Gamoneda

martes, julio 27, 2004

La piedra de la locura



El Bosco - La piedra de la locura

Leyendo un texto de Gregorio Morales pensaba acerca de la teoría del orden plegado de David Bohm. Dice Morales: "El orden plegado es cuanto permanece oculto, la fuente de donde proviene la realidad manifiesta. Bohm elaboró el siguiente experimento para explicar mejor el concepto: En un jarro con un cilindro rotatorio y un delgado espacio relleno de glicerina, se vierte una gota de tinta. Conforme rota el cilindro, la gota de tinta se va adelgazando hasta desaparecer por completo. Aunque la gota es ahora invisilbe no ha dejado de existir. Se puede decir que está "plegada" en el interior del frasco. Ello se demuestra si volvemos a rotar el cilindro, aunque esta vez en sentido inverso. entonces la gota va apareciendo paulatinamente, hasta alcanzar la misma forma y tamaño del principio. Esto correspondería con lo que Bohm llama el orden desplegado".

¿Cómo penetrar ese orden? ¿Si giramos el timón en sentido contrario descubriríamos o penetraríamos el orden plegado?

http://es.geocities.com/paginatransversal/esteticacuantica/index.html

miércoles, julio 21, 2004

Otro más

Desperté con un ligero pero preocupante dolor de cabeza, así que volví a recostarme, inspiré profundamente tres veces y me relajé. Un breve sueño de nueve minutos (mientras sonaba el reloj nuevamente) me hizo sentir mejor. Me instalé una sonrisa y me dispuse a afrontar el día con alegría y buena vibra. Después de todo hoy es mi cumpleaños.

sábado, julio 17, 2004

Como la primera vez

Ese Sábado estábamos juntos pero no revueltos, yo la miré bailar, reirse, hablar con otros y a excepción de un breve episodio de celos de mi parte, yo diría que fue perfecto. Camino a casa la autopista estaba tranquila, aunque confieso que pensaba en llevarla conmigo a solas, no lo dije. Sin embargo sentía cierta tensión sexual entre los dos. Luego de una parada para buscar otra cerveza y desahogarme la miré a los ojos y entonces ella me besó apasionadamente. Casi aterrado, esperando una excusa que se traduciría en un terrible no, le sugerí escaparnos, sin embargo ella, aunque tímidamente, aceptó. Lo que pasó después he intentado escribirlo de mil formas pero solo queda este breve fragmento:

Yo estaba sentado en la cama, inquieto, aún vestido. Ella volvió vistiendo únicamente su larga franela blanca. Nuevamente la miré a los ojos, no sabía qué hacer, había esbozado mil situaciones y mil respuestas. Entonces decidida y corazonadamente la tomé en mis brazos, la besé dulcemente y le hice el amor. Dormimos cansados, abrazados. Media hora después, al despertar, repetí la valiente hazaña.

viernes, julio 16, 2004

Autocrítica

Tengo la extraña costumbre de criticarme o evaluarme. Antes de señalar a alguien por algo que no me agrada o algo que resiento, pienso primero si acaso no lo estoy haciendo yo, esta vaina me acompaña casi a diario y digo "vaina" en el sentido extenso de la palabra. ¿Me hará falta acaso una dosis de buena autoestima argentina?

jueves, julio 15, 2004

¿Qué esperas?

A veces te quedas como colgado, esperando una respuesta, algo. No llega. La absoluta incertidumbre en la que te sumerges en la espera por algo de vuelta es la mierda. Oliverio Girondo ofrece un escape, una respuesta tal vez:

Llorar a lágrima viva


Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.


Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

sábado, julio 03, 2004

La mujer eterna

La vi, mi mujer eterna, mi Beatriz. Finalmente sentí sus labios, aunque solo fuera un beso furtivo de despedida. Una vez más no fui capaz de abrir el corazón entero, sin embargo la colmé de abrazos, miradas y alguna que otra palabra pudo escapar de mi boca temblorosa. Luego de 12 años el corazón aún me reduce la lengua. Pero al fin gusté su dulce boca y esa es una victoria definitiva.